Jean-Luc Mélenchon rechaza la condena a Lula y acusa a Temer de “presidente corrupto hasta la médula ósea”

“Los corruptos que gobiernan este país por allanamiento condenan a Lula en apelación a 12 años y 1 meses de prisión firme por corrupción. Un escándalo organizado por el matón Temer, presidente corrupto hasta la médula ósea que ya había hecho condenar y destituir a la presidenta Dilma Roussef con la complicidad de los jueces”, escribió el político francés en sus redes sociales.

Jean-Luc Mélenchon rechaza la condena a Lula y acusa
              a Temer de "presidente corrupto hasta la médula
              ósea".                    Jean-Luc Mélenchon rechaza la condena a Lula y acusa a Temer de                             “presidente corrupto hasta la médula ósea”.

Jean-Luc Mélenchon, líder de la formación de izquierda radical Francia Insumisa que participó de las pasadas elecciones presidenciales en Francia y principal voz de la oposición del Gobierno de Emmanuel Macron, se pronunció en sus redes sociales tras la ratificación de la condena contra el ex-mandatario de Brasil. Luiz Inacio Lula da Silva.

“Brasil repugnante”, escribió y agregó “los corruptos que gobiernan este país por allanamiento condenan a Lula en apelación a 12 años y 1 meses de prisión firme por corrupción. Un escándalo organizado por el matón Temer, presidente corrupto hasta la médula ósea que ya había hecho condenar y destituir a la presidenta Dilma Roussef con la complicidad de los jueces”.

Al igual que el manifiesto que el político francés ya había afirmado a favor de la candidatura presidencial de Lula, escribió que el objetivo de la condena “es impedir que Lula vuelva a ser candidato, ya que todas las encuestas lo daban en las elecciones presidenciales de octubre”.

“¡Una negación de democracia! Los corruptos y los Estados Unidos dirigen sin límite Brasil”, denunció y llamó a “la Acción Popular”.

“Lula, el indispensable candidato del pueblo contra la oligarquía”

Poco después compartió el texto del Le Parti de Gauche (Partido de la Izquierda), de Francia que denuncia las irregularidades y falta de pruebas en el juicio contra Lula titulado “Lula, el indispensable candidato del pueblo contra la oligarquía”.

“En apoyo al principal líder político de la historia política de América Latina, El Partido de la Izquierda denuncia este juicio arbitrario sobre el cual los juristas internacionales de todos los bordes han detectado graves irregularidades de procedimientos como el uso inadecuado de las confesiones premiadas para la obtención pruebas, la connivencia demostrada entre los magistrados de la primera y segunda instancia, la realización de un juicio de manera inusualmente acelerada, sigue siendo la incompatibilidad entre el objeto de la acusación contra Lula y los hechos que la sentencia ha intentado demostrar”.

El texto agrega que “esta denegación de justicia, como el golpe de Estado institucional de Temer habrían sido imposible sin el apoyo activo de Estados Unidos que desde Honduras a Argentina retoman sus viejos hábitos de injerencia en los asuntos internos de los estados de América Latina”.

El Partido de la Izquierda francés recalca el apoyo popular de Lula y la unión de los líderes políticos de la izquierda de Brasil que se pronunciaron en apoyo al ex-mandatario tras conocer la sentencia. “Lula goza de una gran base popular y continuará su campaña más bella. Sólo una posible condena por la justicia electoral a partir del mes de agosto, una vez que la campaña electoral sea lanzada podría impedir a Lula defender el único proyecto político capaz de poner fin a la destrucción del Estado de derecho iniciado por el gobierno Temer desde el golpe Estado de 2016″, expresa el texto.

El comunicado también destaca las movilizaciones en todo el país en defensa de la candidatura de Lula, y menciona la ocupación de la empresa de televisión O Globo, acusada de ejercer una cobertura mediática parcial contra el ex-mandatario.

“La prueba es que desde las 10 de la mañana, una hora después del inicio del juicio y bien adviento la conclusión de la sentencia del primer juez, otro grupo privado de televisión, Bandeirantes, ya había filtrado la información de la condena por unanimidad. Es inaceptable que un Estado como Brasil tenga una justicia tan impresionable y arbitraria”, denuncia el texto.

“El Partido de la Izquierda mantiene la esperanza de que la ira popular haga doblar en la calle a los jueces corruptos y permita la celebración de elecciones verdaderamente democráticas en Brasil, y apoya las movilizaciones populares que pretenden apoyar la liberación de Lula y la caída del sistema Temer”, concluye el texto.

Una estrategia para sepultar a Lula

(Foto:Figuras inflables de los expresidentes de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff como prisioneros Credit Carl De Souza/Agence France-Presse — Getty Images)

Para el público que desconoce las particularidades del caso, la noticia de que un expresidente sea juzgado por corrupción en una nación latinoamericana —donde la impunidad suele ser la regla— podría parecer un avance. Sin embargo, un proceso judicial en el que los fiscales y jueces han actuado de forma parcial, sin apego a la legalidad y violando las garantías del inculpado constituye una enorme amenaza para la democracia y un acontecimiento que —en pleno año electoral— será motivo de incertidumbre y crispación entre los brasileños.

La sentencia del juez Sérgio Moro, ratificada esta semana, se da diecisiete meses después de que Dilma Rousseff fue depuesta de la presidencia a través de una operación política de dudosa legalidad y luego de que el Congreso exoneró al presidente Michel Temer, sobre quien existen pruebas de corrupción.

Al ratificar la condena impuesta a Lula y aumentarla de nueve a doce años, los tres jueces federales —en busca de un estrellato político similar al del ya famoso Moro—, validaron de forma unánime un juicio viciado de origen y sin el tipo de pruebas que exige un proceso penal.

La investigación nunca logró probar que Lula tuviera una sola cuenta bancaria o una propiedad indebida. Los jueces no solo ignoraron las declaraciones de 73 testigos que contradecían las acusaciones del exdirector de la constructora OAS y los diversos recursos presentados por la defensa del expresidente. Tampoco consideraron una carta abierta firmada por numerosos intelectuales, activistas y políticos latinoamericanos ni el estudio minucioso de la sentencia por parte de más de un centenar de abogados y estudiosos que desmontan todas las premisas de la sentencia del juez Moro. Juristas internacionalmente reconocidos criticaron duramente el proceso. Incluso el teórico del garantismo jurídico Luigi Ferrajoli alertó que el proceso contra Lula se caracterizaba por su “impresionante ausencia de imparcialidad”.

Los próximos meses serán de incertidumbre para Brasil, donde se celebrará un proceso electoral judicializado. El fallo no es la última instancia. Lula podrá llevar su caso al Supremo Tribunal Federal. Aunque podría ir preso en las próximas semanas, lo más probable es que los jueces permitan que agote el proceso en libertad.

Por lo que hace a la elección, el Partido de los Trabajadores (PT) seguramente registrará a Lula como candidato y llevará la disputa hasta el final. Al final, si la condena es ratificada por el máximo tribunal del país, podría ser sustituido hasta veinte días antes de la elección.

Con su decisión, los jueces brasileños le han dado carta blanca a un conjunto de prácticas jurídicas peligrosas que crean un estado de excepción propio de regímenes autoritarios. Parecería que en el poder judicial brasileño todo vale en un juicio anticorrupción: desde incumplir las reglas de un proceso penal, hasta inventar figuras jurídicas inexistentes o manipular mecanismos de prisión preventiva.

Para mí es difícil encontrar otra motivación para permitir estas irregularidades que apartar a Lula da Silva de la campaña presidencial de este año, en la cual el exsindicalista todavía es el claro favorito. Desde la encuesta más conservadora (Datafolha) hasta la más izquierdista (Vox Populi) coinciden en que el expresidente obtendría más de 40 millones de votos en las elecciones de octubre.

Hace tiempo que la derecha brasileña parece haber comprendido que Lula es imbatible electoralmente. Quizás por eso se trazó una ruta judicial para apartarlo del poder, trasladando a los tribunales una decisión que en una democracia debería corresponder a los ciudadanos. Tal vez por ello la Bolsa de São Paulo reaccionó con júbilo ante la ratificación de la sentencia.

La estrategia no solo busca inhabilitar electoralmente al expresidente (en algunos meses sabremos si finalmente ocurre), sino también minar su imagen y reputación. Se trata de acabar con el mito de un líder que ha empoderado a los sectores populares, asestar un golpe mortal a la izquierda brasileña y promover una agenda conservadora en lo económico, lo político y lo social.

Por eso desde el primer momento el juicio contra Lula se ha librado en los medios —abrumadoramente contrarios a Lula y al PT—, donde jueces y fiscales se han dedicado a expresar opiniones políticas e incluso a comentar sobre los procesos que estaban bajo su jurisdicción exhibiendo su parcialidad.

En el escándalo de Lava Jato, donde se insertó esta investigación contra Lula, están implicados políticos de todos los partidos, tanto en el gobierno como en la oposición, así como dueños de las más grandes empresas constructoras (incluido OAS y Odebrecht). La corrupción es sistémica y consustancial a la política brasileña. Sin la corrupción no se financian campañas políticas (en Brasil no existe el financiamiento público a las campañas) ni se aseguran mayorías parlamentarias.

Naturalmente, combatir esa corrupción no solo es loable, sino también necesario. El problema de la supuesta cruzada moral es que los fiscales y jueces que la llevan adelante, en su afán por convertirse en superhéroes y promoverse políticamente, han investigado con mayor agilidad y dedicación a figuras de partidos políticos de izquierda y a Lula con particular saña. No en balde, el juez Moro se ha vuelto tan popular en sectores identificados con la derecha, al grado de figurar en algunas encuestas electorales como un posible contendiente.

El objetivo del proceso a Lula da Silva no ha sido promover el surgimiento de una nueva república de la honestidad y la transparencia, sino apartar del camino al rival más temido. Por ello, aunque Lula saliera eventualmente ileso de este juicio, tendrá que enfrentar varios procesos más, quizás “igualmente infundados y políticamente motivados”, como sostienen varios analistas.

Si Lula no logra llegar al final de la contienda por la presidencia, otros candidatos menos competitivos podrán hacerlo con su apoyo, como el petista Fernando Haddad, exalcalde de São Paulo, o el exministro Ciro Gomes, hoy afiliado al Partido Democrático Trabalhista (PDT), con quien el PT podría aliarse.

Al margen de lo que finalmente ocurra, lo cierto es que —presente o no en la próxima elección— la figura de Lula continuará influyendo en la política brasileña por muchos años, aunque las élites de derecha se empeñen en sepultarlo y del incalculable costo político e institucional que esto podría tener para la democracia brasileña.

Carta en Defensa de Lula Bancadas del Partido de los Trabajadores en el Congreso Nacional brasileño del Senado Federal y Cámara de Diputados Condenan a Lula, Condenan a la Democracia, Condenan al Pueblo

El presidente Lula sufre una persecución judicial sin paralelo en la historia mundial. Tal persecución tiene un objetivo claro: impedir que Lula sea nuevamente electo para realizar las conquistas económicas, políticas y sociales que el pueblo brasileño necesita para volverse cada vez más altivo y soberano.

Es preciso alertar: no hay pruebas de ni un solo crimen cometido por Lula en esos procesos. ¡Y no hay pruebas porque no hubo crímenes! Pero las pruebas de su inocencia que constan en el proceso están siendo ignoradas y despreciadas. Nunca nadie fue tan investigado en todos estos años. Nunca nadie fue tan ampliamente expuesto y tuvo su vida escrudiñada como Lula. Y nada encontraron. Ninguna cuenta en el exterior, ningún patrimonio oculto. Tan solo convicciones partidarizadas, teorías sin base fáctica, hipótesis arbitrarias y una intensa disputa política justifican y fundamentan los procesos judiciales contra él.

En el momento en que, en Brasil, políticos conservadores son absueltos y preservados y bandidos son liberados para gastar sus millones en el exterior, aun con abundantes pruebas concretas, condenar a Lula, el mayor líder popular de nuestra historia, sin un solo resquicio de evidencias, significa asestar un golpe mortal contra la justicia y la democracia de Brasil.

Es inaceptable que el sistema de justicia avance en evidente acción política para condenar a un inocente con la intención clara de interferir en la disputa política y evitar que Lula sea candidato. Con esa conducta deliberada, plagada de intereses extrajurídicos y parciales, y mediante diversas transgresiones a derechos y garantías consagrados en el orden jurídico de los Estados Democráticos de Derecho, los juicios a los que está sometido Lula ofenden el sistema constitucional brasileño y tratados internacionales de derechos humanos. Condenan a Lula, condenan a la democracia, intentan subyugar la voluntad del pueblo por la vía judicial, con desvío y abuso de poder.

Son muchas las arbitrariedades que Lula viene sufriendo a lo largo de las tortuosas investigaciones y procesos, como la espantosa e ilegal conducción coercitiva a declarar de marzo de 2016, o la ridiculizada presentación pública de un Power Point repleto de ilaciones, montajes de imágenes y frases de efecto, con el objetivo evidente de someterlo a la humillación pública, en una clara ofensa a principios fundamentales de la dignidad de la persona humana.

Otro hecho gravísimo fue la filtración a la prensa, por parte de la propia justicia, de audios de conversaciones grabadas del ex presidente Lula con la entonces presidenta Dilma Rousseff, cuya ilegalidad fue reconocida por el propio Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño, a quien compete la guarda de la Constitución. Hasta el presente momento, empero, tal condenación del STF no resultó en punición ni la suspensión del juez sospechado, el cual no tiene imparcialidad para juzgar al presidente Lula.

Hay asimismo otras demostraciones de la persecución a la que Lula está siendo sometido. Entre ellas, está la decisión arbitraria de otro juez de prohibir, sin justificación plausible, las actividades del Instituto Lula, sin que haya ni siquiera un pedido del Ministerio Público en ese sentido, solo como medida de exposición e humillación públicas. De tan absurda, la acusación fue suspendida rápidamente por el tribunal competente. Sin embargo, ella es reveladora del diversificado mosaico de medidas que se están tomando contra el ex presidente Lula, con el propósito único de vejarlo.

Se adoptó contra Lula el llamado “derecho penal del enemigo”. Una política judicial de identificación previa y criminalización total de la persona, independientemente y antes incluso de la existencia de cualquier crimen. Respecto a Lula, actúan como “el juez que no quiere perder el juego”, como expuso el renombrado jurista italiano Luigi Ferrajoli, en un análisis público realizado el último día 11/04, en el Parlamento de Roma.

Todos en Brasil saben que la persecución judicial a Lula, una verdadera lawfare, o sea, guerra jurídica, forma parte de la agenda política del golpe de Estado brasileño desde mucho antes del inicio de cualquier acción jurídica.

Es necesario entender que las acciones contra el presidente Lula son conducidas por fiscales y jueces que tienen una clara opción ideológica y partidaria, manifiesta públicamente en redes sociales. Esos fiscales y jueces se aliaron a la prensa conservadora, dominada por una pequeña oligarquía de familias poderosas, con el propósito de perseguir y humillar al ex presidente Lula y a las izquierdas brasileñas en general. Por esa razón, tales fiscales y jueces adoptaron la táctica criminal de producir filtraciones selectivas de las investigaciones a la prensa, en una clara afrenta a la ley brasileña, para difundir sus tesis absurdas de que Lula sería el “comandante” de un gigantesco esquema de corrupción. Esa táctica sucia, típica de regímenes autoritarios, busca propiciar una condenación pública al margen del debido proceso legal y del principio de la presunción de inocencia.

Es también por esa razón que ese brazo del sistema judicial brasileño adoptó, en afrenta a la Constitución y a los tratados internacionales de derechos humanos, la táctica de usar abusivamente de las detenciones provisionales como forma de tortura psicológica para forzar delaciones contra el ex presidente. Todos saben, en Brasil, que las chances de que un reo ser liberado o tenga su condena reducida suben exponencialmente si este acusa a Lula.

Hay, por lo tanto, una clara selectividad política de parte del sistema judicial brasileño. Mientras que políticos vinculados a las oligarquías tradicionales de Brasil son protegidos o liberados, incluso con pruebas materiales como grabaciones y valijas de dinero mal habido, Lula es condenado con absoluta ausencia de pruebas.

Destáquese que el ex presidente Lula nunca buscó protección o privilegios de cualquier tipo. Siempre ha estado a disposición de la ley. Nunca pretendió estar por encima de la ley. Pero lo que no se puede aceptar es poner al ex presidente por debajo de la protección legal debida a todo ciudadano. Lula no está por encima de la ley, pero no puede quedar por debajo de la ley, que asegura a todos un juicio justo.

Desafortunadamente, es triste constatar que Lula no tuvo un juicio justo. Muy lejos de eso. Fue condenado de antemano por una prensa oligárquica y venal y por jueces y fiscales que son modernos “savonarolas”. Esa condenación previa, mediática, necesitaba ser confirmada por una sentencia judicial, aunque fuera injusta, inconstitucional e ilegal. Como afirmó el ex presidente Lula, el juez y los fiscales que lo persiguen se han vuelto prisioneros de sus propias mentiras.

Ahora, el tribunal de segunda instancia del caso de Lula, el Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF/4ª), estableció, en tiempo récord en la historia de Brasil, el juicio de Lula para el 24 de enero de 2018. Ese juicio se está procesando en la mitad del tiempo de los juicios más rápidos que ya se realizaron en dicho tribunal. Vale observar que Carlos Eduardo Thompson Flores Lenz, presidente del TRF/4ª, afirmó, antes incluso de que el proceso llegara a su tribunal, que la sentencia del juez Sérgio Moro que condena al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva a 9 años y 6 meses de prisión en el episodio del tríplex en Guarujá (estado de São Paulo) era “técnicamente irreprensible”. Así, se trata de un juego de cartas marcadas, que tiene el objetivo político de impedir la candidatura del gran líder popular.

Las propias piezas acusatorias de los fiscales reconocen que no hay pruebas materiales contra el ex presidente, salvo la declaración de un reo, condenado a 23 años de prisión, que sabía que podría ser liberado, o tener reducida su pena, en el caso de que acusara a Lula, como suele ser la praxis en los procesos promovidos por jueces y fiscales que actúan de forma claramente selectiva y partidarizada y sobre la base exclusiva de ilaciones e hipótesis probabilísticas construidas arbitrariamente. Por la ley brasileña, delaciones sin pruebas materiales son inválidas.

Sin embargo, en la lógica de paradoja que prevalece en esos procesos kafkianos contra líderes populares, la ausencia de pruebas se convierte en prueba cabal. En esos procesos, prevalecen también, como se ha observado, el atropello de los derechos y garantías individuales, el abuso de las prisiones temporales como instrumento de tortura psicológica para forzar delaciones, conducciones coercitivas a declarar realizadas al margen de la ley, filtraciones ilegales y selectivas de informaciones sigilosas y toda suerte de agresiones a la Constitución brasileña y a los tratados internacionales relativos a los derechos humanos.

Cabe añadir que, en el caso específico de esa condenación de Lula, no solo no había pruebas de su culpabilidad, sino que había pruebas sustanciales de su inocencia, como el hecho de que Lula nunca usufructuó del apartamento que, en la alegación delirante de la acusación, él habría recibido como “coima”, y de que la titularidad del inmueble siempre fue de la constructora del mismo. Sería un caso único de propiedad metafísica de un bien físico. No obstante, las pruebas materiales de su inocencia fueron ignoradas en el juicio puramente político al cual el ex presidente ha sido sometido.

Ante tal cuadro, la defensa de Lula ya ha recurrido al Comité de Derechos Humanos de la ONU. Actuando en conjunto con Geoffrey Robertson, abogado especializado en derechos humanos en el sistema internacional, la defensa sostiene, con razón, que el ex presidente no podrá tener juicios justos, que respeten el debido proceso legal y el amplio derecho a defensa, en el actual escenario político de Brasil, sometido a un golpe de Estado y a medidas de excepción.

Ese golpe de Estado, perpetrado por la que fue definida como la “banda criminal más peligrosa de Brasil” contra una presidenta sabidamente honesta (Dilma Rousseff), siempre tuvo como objetivo mayor destruir las conquistas sociales y económicas del pueblo brasileño e imponer, de forma arbitraria e ilegítima, una agenda de retrocesos sociales y de destrucción de derechos que jamás sería aprobada en elecciones libres y democráticas.

El pueblo brasileño sabe que los únicos “crímenes” de Lula fueron, entre otros, haber hecho que 42 millones de brasileños ascendieran a la clase media, haber prácticamente eliminado la miseria en Brasil, haber ampliado las oportunidades educativas para la población más pobre, haber aumentado el salario mínimo en más de 70%, haber ampliado los servicios de salud para la población carenciada, haber reducido la deforestación de la Amazonia y comprometido a Brasil en el combate mundial al calentamiento global, haber propiciado un verdadero combate a la corrupción en un país que siempre la había tolerado, haber afirmado la independencia y soberanía del país, haber sacado a Brasil del Mapa del Hambre de la FAO, haber, en suma, iniciado la construcción de un país más justo y solidario. Un Brasil para todos.

Así, Lula es perseguido por sus virtudes, su poderoso simbolismo de líder popular dedicado a la eliminación de la pobreza y a la superación de las desigualdades, lo cual, en la crisis, se choca con los imperativos neoliberales y austericidas del gobierno del golpe. No por sus supuestos crímenes.

Pero creemos que Lula es también perseguido por lo que él significa para el mundo. En efecto, Lula implantó una política externa dedicada a la construcción de un mundo plural, realmente multilateral, en el cual los países emergentes también puedan usufructuar de los beneficios del desarrollo y participar de las grandes decisiones internacionales. Lula tuvo un papel decisivo en la introducción de los grandes temas sociales en la agenda mundial, en el involucramiento de los países emergentes con las grandes cuestiones ambientales y en las iniciativas destinadas a reformar las instituciones multilaterales y a controlar las finanzas mundiales.

De esa forma, Lula reprodujo, en el plano externo, sus políticas progresistas implementadas en el plano interno. Lula es un símbolo de igualdad, progreso social y de multilateralismo democrático para el mundo. Lula representa la esperanza de la superación del neoliberalismo, que concentra ingreso y patrimonio, promueve pobreza y desigualdad, propaga desempleo, exclusión e injusticia y profundiza la división entre los países del globo.

Lula simboliza, sobre todo, la idea de que otro mundo es posible.

Por todo eso, Brasil está dispuesto a luchar y combatir esa persecución injusta.

Lula representa todo lo que la oligarquía reaccionaria y antidemocrática odia más, pues su lucha personal se confunde con la lucha colectiva del pueblo brasileño y de muchos pueblos oprimidos del mundo.

Lula es una creación genuina del pueblo de Brasil. Es su cara, su corazón. Lula está en el hijo del albañil que se hizo doctor. En la madre que hoy logra alimentar a sus hijos. En las aguas que hoy riegan la región semiárida del Nordeste. En la luz de los vivían en las tinieblas, sin luz eléctrica, en pleno siglo XXI. Lula está en el Mercosur, en la Unasur, en la Celac, en el BRICS. Lula está en el G-20, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de la ONU. Lula está en la solidaridad al África. El ejemplo de Lula está en todos los programas internacionales de combate al hambre y a la pobreza.

Lula es la esperanza de la conciliación de Brasil. Solamente elecciones directas con la participación de Lula podrán superar la gravísima crisis política, económica e institucional del país. Encarcelar a Lula significa mantener a Brasil en una crisis insoluble. Es agravar el cuadro de conflicto que aprisiona al país.

Y Lula es también un símbolo para un mundo carente de líderes mundiales que tengan real compromiso con el combate a las desigualdades entre los países del planeta. Lula encarna el sueño de la igualdad y la esperanza de un mundo menos asimétrico. Un mundo volcado a la satisfacción de las necesidades de las personas, y no dedicado a la manutención de los privilegios de los pocos que controlan las finanzas globalizadas.

No se puede aprisionar ese sueño, no se debe encarcelar esa esperanza.

Reaccionaremos, lucharemos. Ahora, mucho más que antes, dedicaremos todas nuestras fuerzas a absolver a Lula. En todas las instancias, en todos los foros, en Brasil y en el mundo, denunciaremos que, sin Lula, el único líder capaz de oponerse a la agenda destructiva del golpe continuado, las próximas elecciones brasileñas serán un gigantesco fraude. Sin Lula, no habrá democracia en Brasil. Sin Lula, las esperanzas en un mundo mejor disminuyen.

Estamos seguros de la victoria. ¡Estamos, con Lula y con el pueblo, del lado correcto de la Historia!

Carta a los Juristas del Mundo

Nos dirigimos a la comunidad jurídica internacional – juristas, académicos, estudiosos y operadores del Derecho, jueces- para solicitar su atención a lo que sucede actualmente en Brasil, que se reflejará en la fragilización política e institucional de todas las jóvenes democracias latinoamericanas. El Estado de Derecho en nuestro país está siendo corroído después del golpe contra la Presidenta Dilma, iniciado a través de un Congreso mayoritariamente corrupto, comprometido con fuerzas económicas espurias. Sofocaron la fuerza normativa de la Constitución y en alianza con los medios oligopólicos naturalizaron la “excepción” con recurrentes violaciones a principios y normas constitucionales que caracterizan y sustentan una saludable vida democrática.

El desencadenamiento de un conjunto de procesos contra la corrupción sistémica en el país – justa acción del Ministerio Público que despertó la simpatía de toda la población y las personas de bien de todas las clases y partidos democráticos de la nación- es la consecuencia de “aparatear” las medidas anticorrupción para la instrumentalización política de sectores de la derecha y extrema derecha del Ministerio Público, que hoy se erigen purificadores de la moral pública nacional. Lo hacen especialmente para atacar la figura del Presidente Lula, buscando anular su participación en la próxima disputa presidencial. Ninguna persona está por encima de la ley y no nos oponemos a cualquier investigación o procesamiento de quien quiera que sea; sin embargo, con la complicidad de parte del Poder Judicial, el Sistema de Justicia, no solo en relación a Lula, pero especialmente a razón de él, han sofocado el derecho a la amplia defensa, tratándolo de forma diferente y discriminatoria y creando normas procesales de “excepción” contra él y varios investigados y procesados, típico “lawfare”, subordinado al proceso electoral.

Son los siguientes, los elementos de hecho y de derecho, que caracterizan este proceso de perversión y dilución de las funciones institucionales del garantismo democrático:

1. Instrumentalización política de las “delaciones premiadas”, con la complicidad mayoritaria de los medios, para direccionar y seleccionar la filtración de las informaciones;

2. Medidas coercitivas de carácter nítidamente político, innecesarias, que estremecen los dispositivos procesales del Estado de Derecho formal, con el visible objetivo de desmoralizar a los líderes políticos que ni siquiera fueron convocados a declarar, medida que ahora se encuentra provisoriamente suspendida por decisión monocrática de un ministro del Supremo Tribunal Federal;

3. Prisión preventiva de largo curso, coactivas, destinadas a buscar específicamente declaraciones contra el Presidente Lula, blanco preferido de los Procuradores de Curitiba;

4. Manifestación pública de jueces, camaristas y ministros del Supremo Tribunal Federal, participando del contencioso político y muchas veces adelantando opiniones y votos sobre procesos que están bajo su jurisdicción;

5. Humillación a través de los medios de reos, investigados y presos, “juzgando” a los mismos de forma anticipada, fuera del proceso, cortejando y promoviendo como héroes a los integrantes del MP y del Poder Judicial que sustentan sus prejuzgamientos.

Es necesario que esas informaciones sean claramente comprendidas por la comunidad jurídica internacional, a quien solicitamos apoyo para la lucha de los brasileros comprometidos con la ética pública, la seguridad jurídica, la preservación de la soberanía nacional y la reconstrucción de la democracia.

1. Marco Aurélio de Carvalho
2. Tarso Genro
3. Gisele Cittadino
4. Carol Proner
5. Boaventura de Sousa Santos
6. María José Fariñas Dulce
7. Pilar Del Río
8. Juliette Dumont
9. Lina Galvez Muñoz
10. Gina Chávez Vallejo
11. Luiz Carlos Barreto
12. Celso Amorim
13. Pedro Claudio Cunha Bocayuva
14. Wilson Ramos Filho
15. Fernando Haddad
16. Samuel Pinheiro Guimarães
17. Roberto de Figueiredo Caldas
18. Pablo Gentile
19. João Paulo Stedile
20. João Paulo Rodrigues
21. Roberto Baggio
22. Beatriz Vargas Ramos
23. Martonio Mont’Alverne Barreto Lima
24. Aldo Arantes
25. Ingrid Sarti
26. Manuel Gándara Carballido
27. Mauro Auache
28. Mirian Gonçalves
29. Wadih Damous
30. Paulo Teixeira
31. Orlando Silva da Silveira
32. Marcio Tenenbaum
33. Alberto Zacharias Toron
34. José Eduardo Cardozo
35. Ricardo Lodi
36. Pedro Serrano
37. Jandira Feghali
38. Francisco Infante Ruiz
39. João Ricardo Wanderley Dornelles
40. Marcelo Neves
41. Flavio Crocce Caetano
42. Roberto Tardelli
43. Adão Villaverde
44. Agostinho Ramalho Marques Neto
45. Aluizio Palmar
46. Bethania Assy
47. Cecilia Caballero Lois
48. Durval de Noronha Goyos Jr.
49. Eder Bomfim Rodrigues
50. Carmen Da Costa Barros
51. José Carlos Moreira da Silva Filho
52. Marcelo Ribeiro Uchôa
53. Vantuil Pereira
54. Fabiano Silva dos Santos
55. César Pimentel
56. Luiz Fernando Pacheco
57. Otávio Pinto e Silva
58. Fernando Hideo I. Lacerda
59. Antonio Pedro Melchior
60. Ana Amélia Camargos
61. Anderson Bezerra Lopes
62. Marthius Sávio Cavalcante Lobato
63. Reinaldo Santos de Almeida
64. André Hespanhol
65. Alvaro de Azevedo Gonzaga
66. Leonardo Isaac Yarochewsky
67. Adriana Ancona de Faria
68. Thiago Bottino
69. Ericson Crivelli
70. Vinícius Bairão Abrão Miguel
71. Tarso Cabral Violin
72. Rômulo de Andrade Moreira
73. Maria Luiza Bierrenbach
74. Jânio Pereira da Cunha
75. Claudia Maria Barbosa
76. Tiago Botelho
77. Rogerio Borba
78. Irina Karla Bacci
79. Paulo Iotti
80. Cleide Martins Silva
81. José Francisco Siqueira Neto
82. José Adelmo Cordeiro de Torres
83. Rabah Belaidi
84. João Carlos Castellar
85. Jader Marques
86. Alexandre Bahia
87. Guilherme Rodrigues
88. Gabriela S. S. de Araujo
89. Sérgio Chastinet Duarte
90. Luis Manoel Fernandes
91. Sandra Helena de Souza
92. Luiz José Bueno de Aguiar
93. Vitor Marques
94. Mércia Cardoso de Souza
95. Alexandre Pacheco Martins
96. Paulo Petri
97. Fabiano Machado Rosa
98. Sergio Graziano
99. Gabriel de Carvalho Sampaio
100. Luciano Rollo Duarte
101. Thomas Bustamante
102. Luís Carlos Moro
103. Heitor Cornacchioni
104. Cezar Roberto Bitencourt
105. Marcelo Nobre
106. Magda Biavasky
107. Luiz Eduardo Soares
108. Ney Juvelino Strozake
109. Gilmar Mauro
110. Kelly Monfort
111. Diego Vedovatto
112. Carlos Duarte
113. Janaina Strozake
114. Alexandre Conceição
115. Cristina Vargas
116. Alexandre Bernardino Costa
117. Antônio Carlos Porto Jr
118. Augusto Jobim
119. Bemvindo Sequeira
120. Edileny Tomé da Mata
121. Eduardo Val
122. Egmar José de Oliveira
123. Estela Aranha
124. Gisele Ricobom
125. Ivana Bentes
126. Jane Salvador
127. João Feres Júnior
128. Inocencio Rodrigues Uchôa
129. João Paulo Allain Teixeira
130. João Vitor Passuello Smanioto
131. Jorge Bheron Rocha
132. Kadu Machado
133. Osmar Prado
134. Prudente José Silveira Mello
135. Roberto Von der Osten
136. Regina Cruz
137. Rosane M Reis Lavigne
138. Ricardo Mendonça
139. Tuca Moraes
140. Vera Vital Brasil
141. Maria Luiza Franco Busse
142. Marilia Guimarães
143. Marilia Kairuz Baracat
144. Nasser Ahmad Allan
145. Rivadavio Guassú
146. Suzete de Paiva Lima Kourliandsky
147. Adriana de França
148. Liszt Benjamin Vieira
149. Márcio Augusto D. Paixão
150. Rafael Proner
151. Flávio Maritins
152. Juarez Tavares
153. Luiz Fernando Lobo
154. Margarida Lacombe
155. Marta Skinner
156. Ricardo Franco Pinto
157. Tânia Oliveira
158. Vicente Barragan Muñoz
159. Abilio Junior Vaneli
160. Abreu Junior
161. Adeilson Teles
162. Adelaide Albergaria Pereira Gomes
163. Adriana Matos Andrade Pires
164. Adriana Vidal
165. Adriano Argolo
166. Adroaldo Costa
167. Aimoré Opytaciano dos Santos Filho
168. Alamiro Velludo Salvador Neto
169. Alanna Castelo Branco Alencar
170. Alba Gomes de Paiva
171. Alberto Schprejer
172. Alberto Tornaghi
173. Alda Vital Brasil
174. Alejandro Rusconi
175. Alexandre Guedes
176. Alexandre Kleine
177. Alexandre Santos Rodrigues
178. Alfa Oumar Diallo
179. Alice Daflon Gomes Fraiz
180. Aline Cristina Braghini
181. Aline Ferreira Delcarpe da Silva
182. Aline Piva
183. Aline Tortelli
184. Alissa Castelo Branco Alencar Andrade
185. Almério Vieira de Carvalho
186. Altair do Santos Paim Psicologo
187. Alvaro Antanavicius Fernandes
188. Alyssa Castelo Branco Alencar Andrade
189. Amalia Salimena da Silva
190. Ana Carina Stieben
191. Ana Carolina Lima da Costa
192. Ana de Miranda Batista
193. Ana Lúcia Pardo
194. Ana Maria Oliveira
195. Ana Paula Ramaldes
196. Anderson José Torres de Lima
197. André Luiz Proner
198. André Rota Sena
199. Andrea Catalina León Amaya
200. Andrea Chiesorin
201. Andrea Matos
202. Andrei Mantovani
203. Angela de Assis Melim
204. Angélica Vieira Nery
205. Angelita da Rosa
206. Angelita Nascimento
207. Angelo Noventa Medeiros
208. Anna Claudia de Almeida Medeiros
209. Antero Luiz Martins Cunha
210. Antônio Carlos Cavalcante da Rocha Pires
211. Antônio Carlos Soares
212. Antônio Cláudio Santos Menezes
213. Antônio de Paiva Dantas
214. Antônio Donizeti da Costa
215. Antonio Escostegui Castro
216. Antonio Gama do Amaral
217. Antonio Inácio Matos da Silva
218. Antônio José Gomes
219. Antonio Macêdo Coêlho Neto
220. Ario Ciriaco da Silva Júnior
221. Armando Costa Jr
222. Asclepiades Vasconcellos
223. Augusto Werneck
224. Barbara Dias
225. Basílio Silva Jr.
226. Beatriz de Moraes Vieira
227. Benedito Tadeu César
228. Betinho Duarte
229. Beto Kfouri
230. Bruna Dionísio dos Santos
231. Caio Santana Mascarenhas Gomes
232. Caitlin Sampaio
233. Camila Machado Corrêa
234. Camila Santos de Moraes
235. Carla Nunes Santos
236. Carlos Alberto A Kfouri
237. Carlos Antônio de Oliveira Guedes
238. Carlos Augusto Anacleto
239. Carlos Eduardo Romanholi Brasil
240. Carlos Frederico Guazzelli
241. Carlos Freitas
242. Carlos Roberto Barbosa Moreira
243. Carlos Roberto Comassetto
244. Cassandra Renault Pisco
245. Célia Lamy
246. Celso Antonio Alves Kaestner
247. Celso Firmento Born
248. Charlotth Back
249. Claudia Bonan
250. Claudia dos Santos Rodrigues
251. Claudia Maria Viana
252. Claudia Schuch
253. Claudia Versiani
254. Claudia Zucolotto
255. Claudio Eduardo Jaeget Nicotti
256. Claudio Hermínio Silva
257. Claudio José Holanda Ferreira
258. Claudio Luis Pereira Marquiori
259. Claudio Ribeiro Lopes
260. Claudius Ceccon
261. Clovis Teixeira Marques
262. Cristiane Dutra
263. Cristina da Silva do Val
264. Cristina Painceira Paschoa
265. Cristina Reis de Andrade Brito
266. Dalton Vilela
267. Daniel Spirin Reynaldo
268. Daniela Costa Gerelli
269. Danielle Pacheco
270. Danubia Costa
271. Daphne Madeira
272. Débora Martins de Lima Oliveira
273. Denise Socorro Rodrigues Figueiredo
274. Dhanyelle Peixoto
275. Diego Ellwanger Pereira
276. Dimitri Sales
277. Diulce Rodrigues de Almeida Medeiros
278. Dorival Acosta
279. Douglas Naegele Barbiratto
280. Douglas Santos de Almeida
281. Edineia da Silva Cabioch
282. Edir Cardoso de Andrade
283. Edna Francisca da Silva
284. Edna Maria Teixeira
285. Eduardo Finardi
286. Eduardo Ribeiro Mendes
287. Eduardo Surian Matias
288. Edvaldo Cavedon
289. Eleny Guimarães-Teixeira
290. Eliane Schneider Medeiros
291. Elizabete Rocha
292. Elizabeth Ferreira Lopes Moraes
293. Elmir Duclerc Ramalho Junior
294. Elomar Lobato Bahia
295. Emanuel Andrade Linhares
296. Emerson Sátiro Bezerra
297. Enrique Saforcada
298. Epitacio Brunet
299. Érika Swami Fernandes
300. Estevão José Saraiva Mustafa
301. Eugênia Loureiro
302. Fabiana Otero
303. Fabio de Carvalho Leite
304. Fátima Regina Carvalho
305. Fatima Rosa de Carvalho
306. Fátima Vianna Mello
307. Fernanda de Souza Matta
308. Fernanda Martins
309. Fernanda Salustiano Barbosa
310. Fernanda Vasconcelos Spitz Britto
311. Fernando Carlos Bandeira Junior
312. Fernando José Hirsch
313. Flávio Braga Prieto da Silva
314. Flavio Hiasa
315. Francisca Lopes Leite Duarte
316. Francisco de Assis Izidoro Machado
317. Francisco Mattos
318. Francisco Menezes
319. Francisco Scipião da Costa
320. Franz Dullens
321. Gabriel Medeiros de Miranda
322. Gênio Olweiler
323. Georgia Belo
324. Gerri Machado
325. Gerson Luiz de Almeida Silva
326. Gerson Madruga da Silva
327. Gilberto Rufino dos Santos
328. Gildenir Alves da Silva Brum
329. Giselle Marques de Araújo
330. Grazielle Tagliamento
331. Guilherme Hoffmeister
332. Guilhermino de Oliveira Filho
333. Gustavo Ferreira Santos
334. Havana Alicia de Moraes Pimentel Marinho
335. Heitor Araújo
336. Helena Bocayuva
337. Helenir Aguiar Schurer
338. Helio Freitas de Carvalho da Silveira
339. Heloisa T Machado
340. Henriques Opytaciano
341. Horácio Dávila Rodrguez
342. Ibsen Correia Lima Filho
343. Igor Henrique da Silva Santelli
344. Ilise Senger
345. Inácio Benincá
346. Ingrid Viana Soares
347. Irani Serenza Ferreira Alves
348. Isabel Cecília de Oliveira Bezerra
349. Isabela Corby
350. Ivani Barbosa Pereira Silva
351. Ivete Maria Caribe da Rocha
352. Jacson Renato Beluzi
353. Jair Ineia Acosta
354. Jane de Alencar
355. Janice Muniz Melo
356. Jesuino Araújo
357. Jitman Vibranovski
358. João Araújo
359. João Carlos de Freitas
360. João Gonçalves Silva de Souza
361. João Teixeira
362. João Vicente Augusto Neves
363. João Victor de Souza Cirino
364. Johny Adriano Vieira Tinin
365. Jorge Antônio Pimenta Filho
366. Jorge Buchabiqui
367. Jorge Luiz Garcia de Souza
368. Jorge Luiz Medeiros de Araujo
369. José Carlos Camargo Roque
370. José Carlos Felisberto
371. José Carlos Portella Junior
372. José Carlos Ribeiro
373. José do Carmo Alves Siqueira
374. José Eymard Loguercio
375. José Ferraz de Campos
376. José Roberto Carli
377. Josenil Renovato
378. Julia Pinto dos Santos
379. Juliana Lopes Ferreira
380. Juliana Perucchi
381. Juliana Pimenta
382. Karina Braga Benigno da Silva
383. Kariuxa Bernardo de Carvalho
384. Karol Veiga Cabral
385. Kátia Silveira
386. Kelly Nery Ferreira
387. Laerte Luis Gschwenter
388. Laio Correia Morais
389. Larissa Alcântara
390. Larissa Maria Silva Tavares
391. Laura Bannach Jardim
392. Leandro Simões Gonçalves
393. Leandro Teixeira Cesar
394. Leila Maria de Freitas da Silva
395. Leilma Trindade
396. Leonardo Santiago
397. Letícia da Costa Deodato
398. Ligia Bahia
399. Lilia Maria Pinto Gondim
400. Lilian Daniele de Melo Viana Teles de Menezes
401. Louise Helene de Azevedo Teixeira
402. Luana Duarte
403. Luci Rebelo Correia Lima
404. Lucia Becker Carpena
405. Lucia Maria Gutierrez
406. Lucia Regina dos Santos Reis
407. Lucia Ribeiro
408. Lucia Rincón
409. Lucia Rodrigues Alencar Lima
410. Luciana Baptista Barretto
411. Luciana Maria Saldanha Kuenerz
412. Luciana Saldanha
413. Luciana Salles Worm
414. Luciana Seabra Dutra
415. Luciana Silva da Paixão
416. Luciene Maria da Silva e Silva
417. Luis Carlos Fridman
418. Luis Gibier
419. Luiz Antônio Corrêa Barbosa
420. Luiz Carlos da Rocha
421. Luiz Carlos de Souza Moreira
422. Luiz F. Taranto
423. Luiz Fernando Guillon Ribeiro
424. Lyanna Magalhães Castelo Branco
425. Manoel Messias Peixinho
426. Manoel Valdemar Barbosa
427. Mara Regina da Silva Epiphanio
428. Marcelo Giovani B. Maia
429. Marcelo Ramalho Trigueiro Mendes
430. Marcia Moreira
431. Marcia Nina Bernardes
432. Marcio Caldeira Brant Filho
433. Marcio Coimbra Massei
434. Marco Antônio Feitosa Moreira
435. Marco Aurélio Máximo Prado
436. Marco Aurélio Seta
437. Marco Schneider
438. Marcos Antonio de Castro
439. Marcos Ferreira
440. Margarete Costa Moraes
441. Maria Alice Rocha
442. Maria Aparecida Dutra Bastos
443. Maria Carolina Peres Soares Gschwenter
444. Maria Christina Rodrigues
445. Maria Cristina Custódio Mendes
446. Maria Cristina Vidotte Banco Tárrega
447. Maria Dameana Mendes
448. Maria das Graças Perera de Melo
449. Maria de Fátima Castro Mulazzani
450. Maria de Fátima Nóbrega De Araújo
451. Maria Dinair Acosta Gonçalves
452. Maria do Rosário Amaral
453. Maria do Socorro Targino Praxedes
454. Maria Helena de Oliveira
455. María José Caramez Orioli
456. Maria José Malheiros
457. Maria Lindalva Pinheiro
458. Maria Magdalena Kelly Pinto
459. Maria Naustria de Albuquerque
460. Maria Paula Nascimento Araujo
461. Maria Salete Torres de Carvalho
462. Marianna Vasconcelos Pereira de Melo
463. Marilza de Melo Foucher
464. Mario Cesar Fonseca da Silva
465. Mario Morandi
466. Maristela Pimenta
467. Marleide Ferreira Rocha
468. Matheus Gallarreta Zubiaurre Lemos
469. Matheus Valerius Brunharo
470. Maurício Brandão
471. Mauro de Paiva Luciano
472. Meirivan de Souza Bafica
473. Michel Aguiar
474. Michelly Nunes
475. Moacyr Parra Motta
476. Mônica Valle de Carvalho
477. Mônica Delfino
478. Mônica Penna Sattamini de Arruda
479. Monica Rolo
480. Narciso Pires
481. Natália Baldessar Menezes
482. Neila Monteiro Espindola
483. Neli Belem de Mattos
484. Nelie Sa Pereira
485. Nelson Castanho Mafalda
486. Nelson de Miranda
487. Newton de Menezes Albuquerque
488. Newton Leao Duarte
489. Nilmare Daniele Irala de Godoy
490. Nilo da Cunha Jamardo Beiro
491. Nívea Santos Carneiro
492. Norton Ferreira Moreira da Cruz Filho
493. Olegária Cristina do Porto
494. Olny Freitas
495. Oscar Acselrad
496. Pablo Cesar Benetti
497. Patrice Lumumba Florentino
498. Paula M. Oliveira
499. Pauline Queiros Caula
500. Paulo Araújo Pães
501. Paulo César Abi Ramia
502. Paulo César Ribeiro
503. Paulo Henrique Teles Fagundes
504. Paulo Roberto Oliveira
505. Paulo Sérgio Everdosa
506. Paulo Sérgio Weyl
507. Pedro Henrique Correia Filho
508. Pedro Henrique Viana Martinez
509. Pedro Igor Pimentel Azevedo
510. Pedro Osório
511. Pedro R. Roquete
512. Philippe Lamy
513. Priscila Escosteguy Kuplich
514. Rafael Garcia de Morais Lemos
515. Rane Souza
516. Raphael Dias de Mello Pereira.
517. Raquel de Azevedo
518. Raquel Rodrigues Braga
519. Raquel Sampaio Garcia
520. Raul González
521. Raúl Gustavo Ferreyra
522. Rebeca Valadão Bussinger
523. Reginaldo de Jesus Ezarchi
524. Reinaldo Brandão Pellegrino
525. Renata Gerard Bondim
526. Renata Lins
527. Renata Pereira dos Santos
528. Renata Pinto Beck
529. Renato Afonso Gonçalves
530. Ricardo Chaves
531. Ricardo Collar
532. Ricardo Rezende Figueira
533. Ricardo Salles
534. Ricardo Sérgio Barbosa de Oliveira
535. Ricardo Zamora
536. Roberta Duboc Pedrinha
537. Roberto Ponciano Gomes de Souza Júnior
538. Robson Custódio Mendes
539. Rogerio Dultra dos Santos
540. Rosa Cimiana dos Santos
541. Rosa de Almeida Born
542. Rosane de Oliveira das Neves
543. Rosane Teresinha Zan
544. Rosangela Gonçalves Soromenho
545. Rosangela Navega
546. Rosaura Moreira Brito Bastos
547. Rose Carla Silva Correia
548. Rose Nogueira
549. Rubasmate dos Santos de Sousa
550. Rute Noemi Souza
551. Sabrina Teixeira de Menezes
552. Saimon Francisco da Silva
553. Samuel Gomes
554. Samuel Mello Araujo
555. Sandra Maria Sales Fagundes
556. Sandra Wunsch
557. Sandro Faleiro Silveira
558. Santiago Gomez
559. Sebastián Archer
560. Sergio Luis Braghini
561. Sérgio Luiz de Lucca Filho
562. Sérgio Luiz Pinheiro
563. Sérgio Luiz Pinheiro Sant’Anna
564. Sérgio Rodrigues da Silva
565. Sérgio Terco Dias
566. Shandor Torok Moreira
567. Sirlei Alaniz
568. Socorro Ferraz
569. Sofía Corradini Sagretti
570. Solange Fragoso
571. Sonia Cristina de Oliveira
572. Stella Bruna Santo
573. Stella Maris Jimenez Gordillo
574. Sueli Batista de Almeida
575. Sueli de Fátima Mousquer
576. Susan Mara Zilli
577. Taís Alves
578. Tania Ferreira Felício Furini
579. Tânia Kolker
580. Tania Mandarino
581. Tania Mara Borges
582. Tarcísio Zimmermann
583. Tenystocles Normando Vitorino da Rocha
584. Thais LIssia Gonçalves dos Santos
585. Thamis Dalsenter
586. Thélio Queiroz Farias
587. Thiago Jordace
588. Thula Rafaela Pires
589. Valda Patricia Neves de Souza da Silva
590. Valdecir Costa da Silva
591. Valdemar de Jesus da Silva
592. Valmir dos Santos Silveira
593. Valter da Mata Filho
594. Vanesa Siley
595. Vanessa Cardoso da Rocha
596. Vanessa Ruscy Coelho Viana
597. Vera Margarida Becker
598. Vera Paiva
599. Vicente Pereira de Souza
600. Vinicius Cascone
601. Virginius José Lianas da Franca
602. Wal Weissmann
603. Washington Luiz de Oliveira Braganandes Jorge
604. Washington Pinheiro
605. Xico Teixeira
606. Zaira Diehl

Manifiesto Elección Sin Lula es fraude

El intento de marcar en tiempo récord el juicio de segunda instancia de Lula el 24 de Enero no tiene nada de legalidad. Se trata de un puro acto de persecución al líder político más popular del país. Utilizar un recurso espurio para intervenir en el proceso electoral ocurre porque el Impeachment de Dilma no generó un régimen político de estabilidad conservadora para muchos años.

El plan estratégico en curso, después de apartar a Dilma de la presidencia, retira los derechos de los trabajadores, pone en peligro la seguridad social, privatiza la Petrobras, la Eletrobras y los bancos públicos, además de abandonar la política exterior activa y altiva.

La reforma laboral y el techo del gasto público no atrajeron la inversión extranjera prometida, lo que podría sustentar la campaña en 2018 de un gobierno alineado con el neoliberalismo. Frente a la falta de popularidad, estos sectores han fallado en construir, hasta el momento, un candidato viable para la presidencia.

Lula crece en las encuestas en todos los escenarios de primera y segunda vuelta e incluso puede ganar en la primera. La victoria de Lula resultaría en el fracaso del golpe y permitiría la apertura de un nuevo ciclo político.
Por lo tanto para evitar la candidatura de Lula vale todo: condenación en la corte de Porto Alegre, la institución del semiparlamentarismo y hasta postergar las elecciones. Ninguna de las acciones enumeradas está fuera de cuestión. Ellas constituyen el arsenal de maldades de las fuerzas políticas que no valoran la democracia.

Una persecución totalmente política, que sólo será derrotada en el terreno de la política. Más que un tema táctico o electoral, la victoria o la derrota en esta lucha tendrá consecuencias estratégicas y de largo plazo.
Brasil está en una encrucijada: o restaura los derechos sociales y el Estado de Derecho Democrático o será derrotado y verá el final de la ejecución de una sociedad capitalista sin regulaciones, basada en la explotación de los trabajadores.

Este tipo de sociedad requiere un Estado de excepción con instrumentos para suprimir las universidades, intelectuales, trabajadores, mujeres, jóvenes, los pobres, las personas negras. De todos modos, todos los explotados y oprimidos a levantarse contra el nuevo sistema.

Por lo tanto, el tema de la persecución de Lula no se refiere sólo al Partido de Trabajadores y a la izquierda, sino a todos los ciudadanos brasileños. Como nunca antes en nuestra generación de combatientes, lo que está en juego es el futuro de la democracia. Aquí

Noam Chomsky- linguista, filósofo e cientista político norte-americano
Chico Buarque- cantor e compositor
Raduan Nassar- escritor
Hildegard Angel- jornalista
Milton Hatoum – Escritor
Luiz Carlos Bresser-Pereira- economista e ex-ministro de Estado
Mino Carta – Diretor de Redação Carta Capital
Manuela d’Ávila – jornalista e deputada estadual (PCdoB-RS)
Nilma Lino Gomes- professora da Faculdade de Educação da UFMG e ex ministra de Estado
Fábio Konder Comparato- jurista, advogado e escritor
Leda Paulani – economista e professora da USP
Luiz Felipe de Alencastro- historiador e cientista político
Celso Amorim- diplomata brasileiro e ex-ministro de Estado
Cândido Grzybowski- Diretor do IBASE
Dermeval Saviani – Professor Emérito da UNICAMP e Pesquisador Emérito do CNPq
Vera Malaguti Batista – professora de Criminologia da Uerj e secretária-executiva do Instituto Carioca de Criminologia
Emir Sader – sociólogo e cientista político
Ennio Candotti – Presidente de honra da SBPC
Eric Nepomuceno- escritor
Fernando Morais- escritor e jornalista
Franklin Martins – jornalista
Heloísa Fernandes – socióloga, professora aposentada da USP
Isabel Lustosa – Historiadora e cientista política
João Pedro Stédile – MST/Via Campesina/Frente Brasil Popular
José Luís Fiori- cientista político, professor titular da UFRJ
Ladislau Dowbor – Economista
Marianna Dias – Presidente da UNE
Renato Tapajós – Cineasta
Roberto Amaral – Escritor e ex-ministro de Estado
Roberto Saturnino Braga- Centro Celso Furtado
Jessy Dayane – Levante Popular da Juventude/Vice presidente da UNE
Edson França – UNEGRO
Abelardo de Oliveira Filho- Engenheiro Civil e Professor
Adalberto Cardoso- professor da UERJ
Aderbal Freire – Diretor de Teatro
Adilson Mendes- Historiador, pesquisador e professor de Cinema.
Afrânio Garcia Jr.- Maître de conférences EHESS, chercheur CESSP
Alan Carlos Dias da Silva
Alberto Passos Guimarães- Físico
Alda Heizer- historiadora .Instituto de Pesquisa Jardim Botanico do Rio de Janeiro
Alessandra Belo Assis Silva – Doutoranda em História Social pela UNICAMP.
Almir Nóbrega da Silva – PT DR/PB, Movimento Sindical (Fisco)
Altamiro Borges – Jornalista
Alvaro Luiz Pedrotti – arquiteto e urbanista
Álvaro R. Santos – Geólogo
Ana Abbott – Atriz
Ana Adelaide Lyra Porto Balthar (Nena Balthar) – Artista Plástica e professora de arte/gravura IFRJ campus Belford Roxo
Ana Costa – Professora da Universidade Federal Fluminense – UFF
Ana de Hollanda – Cantora, compositora e ex-Ministra da Cultura
Ana Guimarães – Diretora do SindBancários de Porto Alegre e Região
Ana Maria Araújo Freire- Educadora
Ana Maria Cavaliere – Professora UFRJ
André Berten – professor (aposentado UCL, Bélgica)
Andre Lobato –
Andrea Bogossian Dutra – cantora
Andréia Galvão – Professora de Ciência Política – Unicamp
Ângela de Castro Gomes – historiadora
Antelina Leomar – MNU
Antonia Neide Costa Santana – professora do Curso de Geografia da Universidade Estadual Vale do Acaraú (Sobral/CE)
Antônio Carlos Lopes Granado – Economista
Antonio Carlos Rossato – Engenheiro Civil
Antônio Lisboa – Sec de Relações Internacionais da CUT Brasil
Antonio Luigi Negro – professor de História na UFBa
Antônio Munarim – Professor Titular UFSC
Aparecido Araujo Lima – Jornalista, Centro de Estudos da Mídia Alternativa Barão de Itararé
Aquiles Rique Reis – Musico
Ariovaldo Ramos – Frente de Evangélicos pelo Estado de Direito
Aristóteles Cardona Júnior – Médico de Família e Professor da Universidade Federal do Vale do São Francisco (UNIVASF)
Arlete Moyses Rodrigues – prof livre docente aposentada- Unicamp – IFCH – IG
Armando Boito Jr. – Professor de Ciência Política da Unicamp
Artur Scavone – Jornalista
Beatriz Heredia – UFRJ
Benedito Tadeu César- cientista político, professor da UFRGS aposentado.
Benjamin Prizendt – Ambientalista e apoiador de projetos socioambientais, MUDA Movimento Urbano de Agroecologia, Campanha Permanente Contra os Agrotóxicos e Pela Vida
Benoni Covatti –
Bernardo Furrer – Médico
Berenice Xavier – Aposentada. Atriz.
Brigitte Thiérion – Maître de Conférences – Université Sorbonne Nouvelle – Paris 3 Co-responsable de l’Institut d’Etudes Lusophones Spécialité Littérature Brésilienne
Bruno Pinheiro Wanderley Reis – UFMG, Departamento de Ciência Política
Bruno Pucci – Doutor em Educação e professor universitário aposentado da UFSCar e na ativa na UNIMEP, Piracicaba, SP.
Cacala Carvalho (Maria Clara Borba de Carvalho) – Musica
Candida Maria Monteiro – Professora, PUC-Rio.
Carlos André Cavalcanti – Professor UFPB
Carlos Frausino – Psicanalista
Carlos Frederico Marés de Souza Filho – Professor Titular de Direito da PUCPR
Carlos Henrique Kaipper – Procurador do Estado do RS
Carmem da Poian – Psicanalista
Carmem Maria Craidy – Professora UFRGS
Carol Proner – professora de Direitos Humanos da Universidade Federal do Rio de Janeiro
Cássia Damiani – professora da Universidade Federal do Rio Grande do Sul.
Cecilia Vuyk – Paraguai
Celi Nelza Zulke Taffarel – professora Dra. Titular FACED UFBA Salvador Bahia
Celso Pinto de Melo – Professor titular – Dep. de Fisica – Universidade Federal de Pernambuco (UFPE)
Celso Santos Carvalho – Engenheiro civil
Cenira Ceroni Guerra – Advogada
César Augusto Bubolz Queirós – Professor do Departamento de História e do PPGH da UFAM
Christiana Oliva – representando Professores do Sindicato de Guarulhos
Claudia Brandao de Serpa – arquiteta urbanista
Claudia Santos –
Claudio Graziano Fonseca- Auditor-Fiscal da Receita Estadual – RS Membro do instituto Justiça Fiscal (IJF)
Claudio Westphalen –
Crisantina Cartaxo –
Dario Frederico Pasche – Dr. em Saúde Coletiva, Prof. UFRGS,
Débora Abramant – Psicanalista
Diego Ellwanger Pereira- Editor e Publicitário. Levante Gremista, grupo de torcedores gremistas em defesa da democracia. Portal de Hip Hop Bocada Forte, portal de notícias especializado.
Diego Pautasso – doutor Ciência Política UFRGS
Dilaine Soares Sampaio – professora adjunta da UFPB
Dulce Pandolfi – Professora FGV- RJ. Historiadora.
Éda Heloisa Pilla – Universidade Federal do Rio Grande do Sul
Edgar Serra – Médico aposentado
Eduardo Fagnani – Professor do Instituto de Economia da Unicamp.
Elemar do N Cezimbra –
Elenara Stein Leitão – Arquiteto
Eliane Dal Colleto – Jornalista
Eliesér Toretta Zen – Professor efetivo de Filosofia do Instituto Federal de Educação, Ciência e Tecnologia do Estado do Espírito Santo – Ifes campus Vitória-ES.
Elisabet Gomes do Nascimento – Educadora
Elisabete Guedes – C&T
Elisabeth Mariani – Educadora
Elton Bernardo Bandeira de Melo – Servidor público Federal, engenheiro, doutorando em sociologia.
Emerson de Almeida Fernandes – advogado militante nos movimentos sociais na Paraíba
Evaristo Almeida – Economista – Professor de Economia
Fabiana Silva/Plps -Promotoras Legais Populares do Interior de São Paulo
Fábio Girão – Músico e Consultor de TI na área de Media & Entertainment
Fábio Kerche – Cientista Político/ Fundação Casa de Rui Barbosa
Fernanda Bittencourt Ribeiro – Professora universitária Porto Alegre
Fernando Brito – editor do blog Tijolaço
Fernando Caneca Neto – Musico
Fernando Cunha – Professor UFPB
Fernando José Coutinho Barros – Médico
Fernando Rocha Nogueira – professor UFABC
Fernando Steinbruch Milman – Professor aposentado de Física da UFSC
Fernando Teixeira da Silva – Prof. do Depto. de História da Unicamp
Fernando Trevas Falcone – UFPB
Flavio Guerra de Menezes – Tecnologia da Informação
Flora Sussekind – pesquisadora FCRB e Profa. UNIRIO
Frederico Lustosa da Costa – Professor UFF
Gilberto Calixto da Nóbrega Júnior – Adovogado Recife
Giovani Subtil Palma – Servidor público RS
Giuseppe Tosi – UFPB João Pessoa
Guilherme Estrella- ex-diretor de Exploração e Produção da Petrobras
Guilherme Costa Delgado – Universidade Federal de Uberlândia
Hector Macedo –
Helena Bocayuva – Pesquisadora
Helena Meidani – Confraria dos textos
Helinando Pequeno de Oliveira – Professor Associado – Universidade Federal do Vale do São Francisco (UNIVASF)
Heloisa Eterna – Jornalista
Henrique Cukierman – Professor associado – COPPE/UFRJ
Henrique Jorge Pontes Sampaio – Servidor público na UFPB
Hilda de Souza Lima Mesquita – Bióloga-oceanógrafa por formação.aposentada
Hildebrando Tadeu Nascimento Valadares – embaixador aposentado
Iara Castiel – Advogada e Psicóloga
Igor Felippe Santos – MST/Frente Brasil Popular
Iole Ilíada – Geógrafa e membro do Conselho Curador da Fundação Perseu Abramo
Iran Caetano –
Isabel Peres dos Santos – Profissão engenheiro-agrônomo
Ivan da Costa Marques – UFRJ
Jaime Rodrigues. – Arquiteto e urbanista.
Jair Reck – Professor UNB
Jaldes Menezes- Professor Adjunto do Departamento de História da Universidade Federal da Paraíba
Janete Triches- Professora Universitária e jornalista
Jayme Vignoli R de Moraes – musico
Jesuino Romano – Quimico
João Carlos Coimbra – Prof. Dr. do Instituto de Geociências UFRGS, Porto Alegre, RS
João Carlos Loebens – Doutorando em economia
João Feres Júnior – Diretor e Professor de Ciência Política do IESP-UERJ.
João Ricardo W. Dornelles – Professor de Direito da PUC-Rio
João Sicsu – economista e professor da UFRJ
Joel Silveira Leite – Jornalista
Jorge Branco –
Jorge Luis da Rosa Evangelista – Arquiteto
Jorge Miguel Mayer – Espaço Piparotes e jornal Século XXI
José Carlos de Araújo – Professor da Universidade Federal do Ceará
José Cezar Castanhar – Professor
José Dari Krein – professor Instituto de Economia UNICAMP
José Fernando Guitton Balbi –
José Hamilton G. de Farias – Médico Psicanalista
José Ivo Vannuchi – advogado, ex-prefeito de São Joaquim da Barra, SP
José Luis da Costa Fiori – Professor titular de economia política internacional da UFRJ
José Manoel Carvalho de Mello – Engenheiro
José Reinaldo Carvalho – jornalista, secretário de Política e Relações Internacionais do PCdoB
José Ricardo Ramalho – Professor titular IFCS-UFRJ
José Sergio Leite Lopes – Antropólogo, professor da UFRJ
Josiane Noveli Vieira – Psicanalista participante da APPOA (Associação Psicanalítica de Porto Alegre)
Jubel Barreto –
Juan Manuel Karg- Politólogo
Júlia Pessin Dalmás – Economista
Julian Rodrigues – Ativista de direitos humanos
Jurandir Malerba – Professor titular livre ufgrs
Karen Amaral Sacconi – professora
Karla Gobo – professora universitária da Escola Superior de Propaganda e Marketing e da Universidade Veiga de Almeida.
Kátia Gerab Baggio – Professora do Departamento de História da UFMG
Laerte Sodre Jr. – professor universitário
Laizio Rodrigues de Oliveira – Magister Artium em História das Ciências Exatas e da Técnica como Faculdade Principal e, Matemática e Filosofia com Faculdades Secundárias. Berlim, Alemanha.
Larissa Rosa Corrêa – professora adjunta do Departamento de História da PUC-Rio.
Laura Bannach Jardim – Professora Titular do Departamento de Medicina Interna da Universidade Federal do Rio Grande do Sul
Laurindo Leal Filho – professor aposentado da USP
Lauro Belini – Economista – São José do Norte/RS
Layla Maryzandra – Coletivo de Entidades Negras – CEN e coletivo Makedas
Leandro Moura – historiador e tradutor, carioca
Lêda Casadei Iorio – Militante do PT
Leila Ripoll – Psicanalista
Leila Tendrih –
Lela Queiroz – Profª Universitária Federal da Bahia Artes Dança
Leo Acir Torres dos Santos – Major RR da Brigada Militar/RS
Lia Nazareth Pinto de Carvalho –
Liana Albernaz de Melo Bastos – profa adjunta da UFRJ e psicanalista
Liana Chaves – UFPB
Lígia Dabul – Departamento de Sociologia – Universidade Federal Fluminense (UFF)
Ligia Maria Coelho de Souza Rodrigues- fisica, membro do Comitê Fluminense do Projeto Brasil Naçao.
Liliam Faria Porto Borges – doutora em educação – docente da UNIOESTE/PR
Lilian Santos/Rede de Jovens Negras de Enfrentamento ao Feminicidio
Lorena Féres da Silva Telles – Historiadora
Lourdes Buzzoni Tambelli – Advogada militante nas áreas trabalhista e cível
Lucas Coradini – mestre em sociologia, doutor em ciência política, e professor do Instituto Federal de Educação, Ciência e Tecnologia do Rio Grande do Sul.
Luana Gaetano/Rede Nacional de Mulheres Negras no Combate a Violência
Lucas Weglinski Andrade – Fundador e Diretor da Cía dos Prazeres -RJ
Lucia Teresa Romanholli – Professora
Lucy Satiko Hashimoto Soares – Oceanógrafa Bióloga/Docente USP
Luis Carlos de Almeida – Jornalista
Luís Felipe Perdigão – Advogado, professor umiversitário e pesquisador da UnB.
Luis Otávio Bassi Calagian – Arquiteto
Luiz Alexandre Oxley da Rocha – UFES
Luiz Antonio Timm Grassi – engenheiro civil e bacharel em História aposentado
Luiz Augusto Estrella Faria – Programa de Pós-graduação em Estudos Estratégicos Internacionais – PPGEEI Universidade Federal do Rio Grande do Sul – UFRGS
Luiz Bandeira de Mello Laterza – Engenheiro e Empresário
Luiz Carlos de Freitas – Faculdade de Educação da Unicamp
Luiz Cesar Marques Filho – Professor na Unicamp
Luiz Costa Lima –
Luiz Edmundo S. Oliveira. – Aposentado. Ex funcionário da Embasa.
Luiz F. Taranto – Jornalista, aposentado e membro da operativa da Frente Brasil Popular-RJ
Luiz Fernando Lobo – Artista
Luiz Fernando Pinheiro –
Luiz Fernando Rangel Tura – Professor/UFRJ
Luiz Roncari – professor sênior da FFLCH/USP
Luiza Cheuiche Fendt – Arquitetura e Urbanismo
Luna Messina – cantora e bacharel em Música Populara Brasileira
Lygia Pupatto – bióloga e docente aposentada da Universidade Estadual de Londrina
Magali Ceroni Guerra – Cirurgiã-Dentista
Magda Biavaschi -desembargadora aposentada do TRT 4, pesquisadora no CESIT/IE/UNICAMP
Manoel Fernando Marques da Silva – Advogado São Paulo
Manoel José Ávila da Silva – professor da Rede Municipal de Ensino de Porto Alegre/RS
Mara Luzia Feltes – Direção executiva da CUT nacional
Marcelo Kunrath Silva – Departamento de Sociologia da UFRGS.
Marcelo Milan – Professor de Economia e Relações Internacionais, UFRGS
Marcelo Turchetti – professor com mestrado em administração.
Marcia Palmira Caminha Sacco –
Marcio Arnaldo da Silva Gomes – médico
Marcos Antonio da Silva – Professor Titular de Metodologia no Depto. de História da FFLCH/USP
Marcos Costa Lima – Prof.Deptº de Ciência Política/UFPE; membro da Diretoria do Centro Internacional celso Furtado; membro da Diretoria da Associação Brasileira de Relações Internacionais/ABRI
Maria Aparecida Dellinghausen Motta –
maria beatriz mariante brutto –
Maria Claudia Oliveira de Paiva – Partido dos Trabalhadores
Maria de Lourdes Viana Lyra – historiadora
Maria Elizabeth Mori – Psicanalista, Sociedade de Psicanálise de Brasília
Maria Helena Pereira Toledo Machado –
Maria Luiza Franco Busse – jornalista
Maria Regina Soares de Lima – Professora e pesquisadora do IESP/UERJ
Maria Rita Loureiro – prof.a titular da FEA/USP e da FGV/SP
Maria Teresa Silva Lopes – Psicanalista – SBPRJ
Maria Teresa Silveira – Produtora de Arte
Maria Tereza Boaz – Médica
María Verónica Secreto – professora Universidade Federal Fluminense
Maria Victoria Benevides – Professora da USP
Mariana Joffily – historiadora, professora da Universidade do Estado de Santa Catarina.
Marianna Chaves – Atriz
Marilia Lomanto Veloso – Advogada
Marina Pinheiro – Cientista Política, Pesquisadora do Fórum Brasileiro de Segurança Pública
Mário Jorge da Motta Bastos – Professor do Departamento de História UFF
Marisa Soares Grassi – procuradora do estado aposentada.
Marisa Teresinha Mamede Frischenbruder – Geógrafa, Doutora pela USP, Consultora
Marísia Margarida Santiago Buitoni – Prof.ª Dr.ª do Igeog/Uerj
Marta Silva- Associação de Jovens Negras Acotirene
Martinia Gonzales/Coliazação de Mulheres Negras da América Latina e Caribe
Martha Silva – funcionária pública federal
Miguel da Costa Franco – bancário aposentado, escritor e roteirista
Milton Fernando M de Andrade –
Miriam Burger –
Miriam Cintra –
Moacir Palmeira – Museu Nacional – Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ)
Moisés Lima Matos – empresário na área de Tecnologia da Informação
Monica Hirst – Universidad Nacional de Quilmes (Argentina)
Nabil Bonduki – urbanista, professor titular Fau-Usp
Nadja de Moura Carvalho – Professora UFPB
Nair Prietos Benites – estudante do curso de Políticas Públicas do IFCH/UFRGS
Naira Lisboa franzoi – Professora da faculdade de educação ufrgs
Néle Azevedo – artista visual e pesquisadora
Newton Armani de Souza – Prof. da Universidade Federal de Goiás, Doutorando da Universidade de Lisboa.
Newton Mizuho Miura – jornalista
Ney Marinho – Psicanalista – SBPRJ (Sociedade Brasileira de Psicanálise do Rio de Janeiro)
Ney Strozake – Advogado e Frente Brasil de Juristas pela Democracia
Nilce Azevedo Cardoso – Psicopedagoga Clínica e Psicanalista
Nivaldete de Lima – advogada
Nívea Carneiro – Professora, Advogada, Presidente do Sindicato dos Servidores Municipais de Lucena (SINTRAMUL)
Olga Fernández – Atriz, professora e pesquisadora de Teatro e Cinema.
Orã Figueiredo – Ator
Orlando Venâncio dos Santos Filho – Advogado e Mestre em Direito
Oswaldo Suzuki – professor (aposentado)
Otávio Velho – Antropologo
Ottmar Teske – Professor Universitário (Sociólogo), Assessor do Senador Paulo Paim, PT/RS.
Paola Giraldo – Professora
Paola Marques/Rede de Jovens Negras de Enfrentamento ao Feminicidio
Patricia Birman – Professora / pesquisadora Antropologia UERJ
Patrícia Chittoni Ramos Reuillard – Professora do Instituto de Letras da Universidade Federal do Rio Grande do Sul – UFRGS
Patricia Valim – Professora de História da UFBA
Paulo Augusto Coelho de Souza – Sociólogo
Paulo Cesar Martins – Blog dialogosessenciais.com
Paulo Espirito Santo – jornalista
Paulo Fontes – Historiador, Professor da Escola de Ciências Sociais da Fundação Getulio Vargas (CPDOC/FGV)
Paulo Giovani Antonino Nunes – professor do departamento de História da UFPB
Paulo Malaguti Pauleira – músico integrante do MPB4, do Arranco de Varsóvia e maestro de corais.
Paulo Peretti Torelly – Advogado
Paulo Petersen – Agrônomo, Associação Brasileira de Agroecologia
Paulo Rosendo da Silva Júnior – Professor de educação física
Paulo Sergio Pinheiro – ex- ministro da secretaria de estado de direitos humanos
Pedro Aurelio Llanos Zabaleta –
Pedro Celestino Pereira, engenheiro
Pedro Dimitrov -Médico Sanitarista, doutor em Saúde pública/USP, membro fundador do PT
Pedro Gomes – Psiquiatra e Psicanalista ( SBPRJ )
Pedro Ivan Christoffoli – Professor Universidade Federal da Fronteira Sul – UFFS
Pedro Pontual – Educador
Prof. Romberg R. Gondim – D.Sc., aposentado.-CEAR/UFPB
Raul K. M. Carrion – Historiador Presidente da FMG/RS
Raul Pont – prof.univ.aposentado e ex prefeito de POA e ex deputado federal e estadual
Reginaldo Flexa Nunes – professor do Instituto Federal do Espírito Santo
Reinaldo Guimarães – Médico Sanitarista
Renata Del Monaco – Educadora
Renato Ortiz –
Renato Raul Boschi – Cientista Político IESP UERJ
Ricardo Gebrim- Direção Nacional da Consulta Popular
Ricardo Guterman – Sociólogo, membro do Coletivo de Luta pela Água, SP
Roberto Jorge Regensteiner – professor, consultor, escritor.
Rodrigo Patto Sá Motta – UFMG
Rogerio de Vargas Rosado -Membro da FBP região centro do RS. Membro da executiva da União das Associações Comunitarias de Santa Maria -Rs
Rogério Lustosa Bastos – Professor titular de psicologia social, na Escola de Serviço Social da UFRJ
Ronaldo Herrlein Jr. – Professor da UFRGS.
Ronaldo Lima Lins – Professor Emérito da UFRJ
Ronaldo Pagotto – Advogado e integrante da comissão política do Projeto Brasil Popular
Ronildo B. Andrade –
Ronivon da Costa Matos – Professor de história na rede municipal de Cajamar SP
Roque Tadeu Gui – Psicólogo DF
Rosa Angela Chieza – economista
Rosa Freire d’Aguiar – jornalista e tradutora
Rosângela Izidoro Cabral – empresária /Porto Alegre
Roseli Goffman – Psicóloga
Rozane Márcia Triches – Universidade Federal da Fronteira Sul.
Rubem Murilo Leão Rego – Prof. Livre Docente Unicamp
Samuel Pinheiro Guimarães – Diplomata brasileiro
Sandra Azerêdo – Professora aposentada UFMG
Sandra de Sá Carneiro – antropóloga – UERJ
Sandra Rangel – Bióloga, Secretaria Estadual da Saúde/RS
Sara Kanter – Comitê de Mulheres pela Democracia
Sebastião C. Velasco e Cruz – Professor Titular do Departamento de Ciência Política da Unicamp e do Programa San Tiago Dantas de Pós-Graduação em Relações Internacionais, UNESP/UNICAMP/PUC-SP.
Sebastião Pedrosa –
Sérgio Luiz Teixeira – Professor – SEDF , Mestrando Educação do Campo – UnB
Sérgio Sauer – Professor UNB
Silvana Veríssimo/Grupo de Mulheres Negras Nzinga Mband
Simão Zygband – Jornalista
Simone Nunes Brandão –
Sirlei Teresinha Gedoz – historiadora e Professora da Universidade do Vale dos Sinos – Unisinos.
Socorro Gomes – Presidenta do Conselho Mundial da Paz
Solange Todero Von Onçay – Professora da Universidade Federal da Fronteira Sul
Sônia Irene Silva do Carmo – Professora universitária aposentada – Unesp
Sônia Mara M. Ogiba – Psicanalista e Professora Ufrgs
Stella Maris Jimenez gordillo – Médica psicanalista. Analista membro da EBP e da a AMP
Susana Maria Koch – Jornalista e RP
Tamara Candeia de Mattos – Médica
Tamires Gomes Sampaio – Juventude do PT
Tatiane Reis Vianna – psicóloga
Télio Nobre Leite – Vice-reitor da Universidade Federal do Vale do São Francisco (UNIVASF)
Teresa M. Maia de Carvalho – Sociologa
Tereza Cruvinel – Jornalista
Valéria Chomsky – crítica literária
Valéria dos Santos Guimarães – Professora de História da UNESP
Valério De Patta Pillar – Professor, UFRGS
Vera Alves Cepeda – docente e pesquisadora da UFSCar
Vera Regina Leite Lopes – Educadora estadual, RS.
Vicente Trevas – sociólogo
Viviane Falkembach – produtora cultural
Volnei Picolotto – doutor em Economia e do Comitê em Defesa da Democracia/RS
Waglânia de Mendonça Faustino e Freitas – Docente UFPB
Walmir Siqueira – INSPIR
Walnice Nogueira Galvão – Prof. USP
Walquiria Domingues Leão Rego – prof. Titular – Unicamp
Walter Guilherme Schatzer –
Watteau Rodrigues – Advogado, OAB-PB 9365, Coordenação dos Juristas e Advogad@s pela Democracia da Paraíba. Militante político, ex PC do B e PSB.
William Mello – Professor Universitário
Willian Nozaki – professor de economia e ciência política da Fundação Escola de Sociologia e Política de São Paulo (FESPSP)
Wilma Martins de Mendonça – Professora de Literatura Brasileira da UFPB
Wilma Peres Costa – Professora Depto. Historia Universidade Federal de São Paulo
Wilson Amendoeira – Psicanalista
Wilson Ribeiro dos Santos Junior – Arquiteto e urbanista. Docente ensino superior.
Wladimir Pomar- Jornalista e escritor
Zacarias Gama – Professor Associado da Uerj
Zenio Paulo de Almeida Silva – Administrador aposentado.
Zillah Murgel Branco – Reformada, reside em Portugal. Militante comunista e das causas populares.
Zoravia Augusta Bettiol – Artista Visual e Arte-educadora

 

 

 

Declaración del grupo “SOS Lula – Berlín”

Declaración del grupo “SOS Lula – Berlín”

La condena del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva es el resultado de una persecución judicial.

Heredero de la tradición colonial ibérica del Santo Oficio (Inquisición) el sistema judicial de Brasil permite, en gran parte de los casos, que el juez de instrucción que preside y supervisa la investigación con los fiscales y la policía, sea también el juez de primera instancia que juzga al acusado. Dentro de este sistema (hoy rechazado en la gran mayoría de los países democráticos, incluso en Portugal, origen del sistema brasileño) el juez Sérgio Moro condenó al expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, por corrupción pasiva y blanqueo de dinero.

La decisión del juez se basa en la supuesta posesión de un piso de tres alturas en la ciudad de Guarujá, en el litoral del Estado de São Paulo por parte del expresidente. Este inmueble sería un “pago” por parte de su constructora, la empresa OAS, a cambio de favores para obtención de contratos con empresas estatales, incluida Petrobras.

A lo largo de todo el proceso no se encontró ni una sola prueba de que el el inmueble haya pertenecido al expresidente o bien a su esposa (ya fallecida), Marisa da Silva, o a cualquier otro familiar suyo. Por el contrario, las pruebas aportadas por la defensa del expresidente muestran que el piso sigue siendo propiedad de la empresa constructora OAS. Se tomó declaración a más de 70 testigos sobre el caso, siendo 27 por parte de la acusación, no habiendo presentado ninguno prueba alguna de que dicho inmueble sea o haya sido propiedad del expresidente.

La decisión del juez Sérgio Moro se basa en la denúncia en cambio de beneficios penales (arrepentimiento processual) de un exdirector de la empresa OAS, Léo Pinheiro, y cita también como “prueba” un reportaje de la Rede Globo, conglomerado midiático reconocidamente hostil al expresidente, que afirma que el inmueble le pertenece. Además, el proceso de investigación se caracterizó por una serie de irregularidades judiciales. Entre ellas destacan una innecesaria orden de arresto provisional del expresidente por la Policía Federal, escuchas telefónicas ilegales contra él, su familia y sus abogados y la divulgación indebida de las grabaciones y sus transcripciones, a través de los medios enemigos del expresidente, para levantar la opinión pública contra él. En su veredicto, el juez Moro reconoció que “por exceso de trabajo” no había tenido tiempo de leer todos los documentos relativos a estas escuchas ilegales. Varios juristas brasileños de renombre, profesores universitarios, denunciaron el veredicto como insostenible jurídicamente.

El veredicto se inserta dentro de la lógica de un “lawfare”, según el término inglés, contra el expresidente: una persecución jurídica sin respetar los derechos constitucionales, impidiendo que él pueda ser nuevamente candidato a la elección presidencial de 2018 o a posteriores comicios electorales, si la sentencia se confirma en segunda instancia. La sentencia del juez Moro estableció la pena de nueve años y medio de prisión, además de la prohibición al expresidente de ocupar cualquier cargo público por siete años.

Esta condena espuria exige que sea denunciada por todos los demócratas a nivel mundial y sea requerida su revisión y anulación por las Cortes y organismos internacionales, en particular por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra, ante el que ya se ha llevado el caso. Este Alto Comisionado de la ONU ha aceptado examinarlo dentro de su pauta.

Se solicita solidaridad y mensajes de repudio ante el dictamen del juez Sérgio Moro al Alto Comisionado de la ONU y de apoyo al expresidente, así como manifestaciones en cualquier foro relativo a esta demanda.

 

SOS Lula – Berlín

20 de julio de 2017

 

 

Adriana Maximino dos Santos

Alexandre Amaral Rodrigues

Ana Paula Leibruder

Ana Spath

Angela de Freitas Senra

Angela Hidding

Cejana Di Guimarães

Christiane Trümper Portella

Denise Fonseca de Carvalho

Didice Godinho Delgado

Dje Macedo

Elizabeth Vasconcellos de Carvalho

Eveline Takim

Flávio Lenz

Flávio Wolf de Aguiar

Fritz Stahl

Fritz Hoffmann

Gabriela Randig

Guacira Zanello de Aguiar

Helga Dressel

Hilvânia Maria de Carvalho

Jasmin Takim

José Batista Neto Batista

Joyce Cesar Pires Pires

Laymert Garcia dos Santos

Leila Leite Hernandez

Liliana Bordet

Lígia Chiappini

Marco Aurélio Senra

Maria Cristina Fernandes Francisco

Marcos Faria

Maristela Pimentel Alves

Nilda Alves Bezerra

Paula Ferreira Lima

Paulo de Rezende

Pedro Dolabella Portella

Peter Steiniger

Renata Gouveia Delduque

Robson Tadeu Cesila

Sales Girão da Silva

Simone Pereira Gonçalves

Stella Senra

Thomas Rübens

Viviane Santana

Werner Würtele

Yesko Quiroga

Yves Tourneur

Zinka Ziebel

Procurador denuncia os crimes de Moro Violação de sigilo, abuso de autoridade… e tem mais!

https://www.conversaafiada.com.br/brasil/procurador-denuncia-os-crimes-de-moro

Do portal Justificando:

Os crimes de Moro contra Lula

Concluído em primeira instância o “processo do tríplex”, de fato constata-se que crimes foram cometidos. Os do juiz. Sobre os imputados ao réu nada se pode dizer.

Trata-se de lawfare. A aniquilação de um personagem político pela via de mecanismos judiciais. A série de episódios grotescos que caracterizou a jurisdição nesse caso não deixa qualquer dúvida a respeito. Só o fato de o processo entrar para o imaginário social como um combate “Moro vs. Lula” evidencia o caráter teratológico da atuação do magistrado. Moro cometeu crimes, violou deveres funcionais triviais, atingiu direitos e garantias constitucionais do réu, feriu o sigilo de suas comunicações, quis expô-lo e humilhá-lo publicamente, manteve-o detido sem causa por horas, revelou conversas íntimas de seus familiares.

Vejamos, nessa perspectiva, algumas das arbitrariedades cometidas pelo juiz e aspectos da decisão. O reconhecimento da validade dessa sentença pelos Tribunais superiores será a mais contundente evidência de que vivemos um estado de exceção e a Constituição é hoje um inútil pedaço de papel.

Violação do sigilo telefônico

A Constituição de 1988 estabelece o sigilo das comunicações como direito e garantia fundamental no artigo 5º., inciso XII:  “é inviolável o sigilo da correspondência e das comunicações telegráficas, de dados e das comunicações telefônicas, salvo, no último caso, por ordem judicial, nas hipóteses e na forma que a lei estabelecer para fins de investigação criminal ou instrução processual penal. ”

Há duas condições para que se possa violar uma comunicação telefônica: (i) ordem judicial; (ii) para investigação criminal ou instrução criminal penal. A ressalva está regulamentada na Lei 9.296, de 24 de julho de 1996, que, em seu artigo 10, dispõe que “constitui crime realizar interceptação de comunicações telefônicas, de informática ou telemática, ou quebrar segredo da Justiça, sem autorização judicial ou com objetivos não autorizados em lei”. A pena prevista é de dois a quatro anos de reclusão e multa.

Moro havia determinado escutas telefônicas de linhas utilizadas pelo ex-presidente Lula. No dia 16 de março de 2016, às 11h13, suspendeu a medida e comunicou à Polícia Federal. O diálogo entre Lula e Dilma foi captado às 13:32hs, quando já não estava em vigor a medida. Moro recebeu a gravação e às 16:21hs é registrado o despacho em que levantou o sigilo e tornou pública a conversa entre a presidenta e o ex-presidente, em seguida divulgada pela Rede Globo.

A conduta enquadra-se rigorosamente no que prevê como crime a Lei 9.296/96. A gravação já não estava mais coberta pela autorização judicial e não havia objetivo autorizado por lei. O dolo foi específico e completamente impregnado de interesse político. Lula havia sido nomeado ministro e tomaria posse no dia seguinte. A divulgação do áudio, naquele dia, por intermédio da Rede Globo, visou criar clima político para inviabilizar a investidura do ex-presidente. Moro utilizou-se criminosa e indignamente da toga para impor a Lula um revés político, tumultuar o país e criar clima para o impeachment da presidenta.

O ministro Teori Zavaski considerou patente a ilegalidade da divulgação da escuta. Neste caso a ilegalidade era evidentemente crime. O ministro, no entanto, absteve-se da conclusão, não só nesse momento, mas também, como seus pares, quando o assunto foi ao plenário do STF.

Abuso de autoridade

As hipóteses de condução coercitiva são taxativas no Código de Processo Penal. Pode ser determinada em dois casos, previstos nos artigos 218 e 260. Neste, quando o acusado não atender à intimação para o interrogatório. Naquele, quando a testemunha não atender à intimação.

Lula foi arrancado de sua casa ao alvorecer e levado ao aeroporto de Congonhas. O ex-presidente não era naquele momento (4 de março de 2016) réu e não havia sido intimado. Nunca houve uma explicação aceitável para ser conduzido ao aeroporto, dada a existência de múltiplas instalações da União na cidade de São Paulo em que poderia ser tomado o seu depoimento “sem tumulto” (explicação dada por Moro).

Pesa a suspeita de que a ideia era conduzi-lo a Curitiba. Pretendia-se um espetáculo midiático (a imprensa fora avisada) com o perverso conteúdo de uma humilhação pública do ex-presidente. Lula foi privado por seis horas de sua liberdade. Tanto se tratou de violação à garantia constitucional da liberdade individual quanto de abuso de autoridade, como previsto no art. 4º, letra “a”, da Lei 4.898, de 9 de dezembro de 1965: ‘constitui também abuso de autoridade (…) ordenar ou executar medida privativa da liberdade individual, sem as formalidades legais ou com abuso de poder. ”

Grampo no escritório dos advogados de Lula

Todos os telefones do escritório de Advocacia Teixeira Martins foram grampeados. Roberto Teixeira, notório advogado de Lula, é o titular do escritório. A operadora Telefônica comunicou a Moro que se tratava de escritório de advocacia. A prerrogativa de sigilo na comunicação advogado – cliente é inerente ao direito de defesa. Moro escusou-se de forma que beirou a zombaria: não havia atentado para os ofícios da operadora em face do volume de serviços de sua Vara, dos inúmeros processos que lá correm. Ocorre que Moro tem designação exclusiva e cuida apenas dos processos da Lava Jato. Desse modo, ou confessou grave negligência ou mentiu. Negligência que nunca se viu quando se tratava de matéria da acusação.

A corrupção passiva

O fato pelo qual Lula foi condenado pode ser assim sintetizado. Segundo a acusação, a OAS, responsável por obras em duas refinarias da Petrobrás, distribuía propinas a diretores da estatal e agentes políticos. Teria cabido a Lula vantagem auferida basicamente por meio da diferença de preço entre um apartamento simples e um tríplex em um edifício situado no Guarujá, diferença que somaria R$ 2.429.921,00. Por isso Lula teria incorrido no crime de corrupção passiva, que consiste, de acordo com o artigo 317 do Código Penal, em “solicitar ou receber, para si ou para outrem, direta ou indiretamente, ainda que fora da função ou antes de assumi-la, mas em razão dela, vantagem indevida, ou aceitar promessa de tal vantagem”.

A condenação somente se justificaria se demonstrado que Lula tinha o domínio do que ocorria na Petrobrás. Que consentiu, aderiu, participou e que houve prática de ato de ofício recompensado pelo apartamento do Guarujá. Recorde-se que Collor foi absolvido exatamente porque não demonstrada a prática do ato de ofício no crime de corrupção passiva.

Nada foi provado. Não há o mais remoto indício de prática de ato de ofício ou do domínio do que acontecia no âmbito da estatal. Essa fragilidade Moro tentou, em vão, compensar com confissões informais (não houve o acordo formal de delação premiada) dos corréus da OAS, particularmente Leo Pinheiro. Após negar, em uma primeira delação, a participação de Lula no esquema das propinas, Pinheiro mudou seu depoimento quando foi preso por Moro. Viu a oportunidade de conseguir benefícios dizendo para Moro o que todo mundo sabia que Moro queria ouvir. Embora condenado a mais de trinta anos também em outro processo, teve suas penas unificadas para dois anos e seis meses de reclusão.

Lavagem de dinheiro

Está tipificada no artigo 1º. da Lei 9.613/98: “ocultar ou dissimular a natureza, origem, localização, disposição, movimentação ou propriedade de bens, direitos ou valores provenientes, direta ou indiretamente, de infração penal”. O fato de o apartamento constar em nome da OAS, sendo supostamente Lula o “proprietário de fato” – a alegada vantagem pelo ato de ofício jamais praticado – ensejou a condenação por lavagem de dinheiro.

O entendimento de que o próprio autor do crime antecedente pode ser sujeito ativo da lavagem de dinheiro, embora tenha adeptos, é insustentável. É parte da sanha punitivista que nos assola. Destaca-se parte do “iter criminis” para torná-lo outro crime.

Os verbos que são o núcleo do tipo, ocultar ou dissimular, são inerentes ao crime antecedente. Ninguém comete algum crime sem cuidar de não expor o seu produto para que possa obter a vantagem que o moveu. Ninguém furta, por exemplo, um automóvel para desfilar ostensivamente com ele pelas ruas da cidade. A ocultação ou dissimulação é meio para o exaurimento do crime, apropriação final da vantagem. Portanto, punir o próprio autor do crime por meramente ocultar ou dissimular é punir duas vezes pelo mesmo fato, o chamado “bis in idem”.

Mesmo que se admita que o próprio sujeito ativo do crime antecedente possa ser sujeito ativo do crime de lavagem de dinheiro, seria necessária uma segunda conduta para tornar aproveitável o fruto do crime. No julgamento da AP 470, o mensalão, vários ministros se pronunciaram nesse sentido. Pela síntese e clareza tomo uma passagem do ministro Barroso:

“O recebimento por modo clandestino e capaz de ocultar o destinatário da propina, além de esperado, integra a própria materialidade da corrupção passiva, não constituindo, portanto, ação distinta e autônoma da lavagem de dinheiro. Para caracterizar esse crime autônomo seria necessário identificar atos posteriores, destinados a recolocar na economia formal a vantagem indevidamente recebida”[1]

Indeterminação da data dos fatos e prescrição

Moro em nenhum momento estabelece em que data exata teriam se dado os fatos. Isso é indispensável para verificar a consumação e a consumação é o marco inicial da prescrição. Lula tem hoje mais de 70 anos, o que reduz à metade os prazos prescricionais. Como aferir a prescrição?

Tudo isto é típico lawfare. A destruição do inimigo político por meio de um processo aparentemente legal.

Moro não é um juiz solitário e temerário perseguindo um personagem político. O lawfare somente chegou a esse ponto porque ele tem endosso, cobertura e cumplicidade por parte dos Tribunais superiores, inclusive do STF, que, entre outras coisas, se omitiu diante do crime de violação do sigilo da comunicação telefônica (Teori não se deteve sobre o assunto quando o tema foi a plenário, assim como seus pares). Com isso recebeu “licença para matar”.

No TRF-4, o relator da representação contra Moro pela violação do sigilo telefônico socorreu-se de Carl Schmitt, o príncipe dos juristas nazistas, para abrigar o fundamento de que se tratava de uma situação excepcional, negando assim eficácia aos direitos e garantias constitucionais do ex-presidente.

Moro tem a cobertura favorável da grande mídia, que fez dele no imaginário popular o santo guerreiro combatendo o dragão da maldade.

Moro participou, consciente, deliberadamente, do golpe do impeachment. A divulgação do áudio da conversa entre Lula e Dilma ilegalmente, entregue para a Rede Globo no dia imediatamente anterior à posse de Lula como ministro, não podia ter outro objetivo.

Importa, sobretudo, concluir que não estamos mais em uma democracia. O que temos, com os preparativos e a consumação do impeachment, é uma ditadura de novo tipo, que preserva enganosamente as instituições políticas e jurídicas clássicas do Estado liberal e democrático, mas esvazia-as do real conteúdo democrático (o que o jurista e magistrado Rubens Casara vem denominando pós-democracia). Nesta ditadura de novo tipo, o que antes se fazia pela força das armas e pela violência para destruir o adversário político agora se faz pelo lawfare. Nisto, o Judiciário, que nas antigas ditaduras tinha um papel acessório, de coadjuvante, torna-se o protagonista da violência estatal ilegítima. Antes era um soldado ou policial que na calada da noite destruía o cidadão. Agora é uma sentença à luz do dia.

Márcio Sotelo Felippe é pós-graduado em Filosofia e Teoria Geral do Direito pela Universidade de São Paulo. Procurador do Estado, exerceu o cargo de Procurador-Geral do Estado de 1995 a 2000. Membro da Comissão da Verdade da OAB Federal.

[1] Apud Bottini, Pierpaolo, em http://www.conjur.com.br/2015-set-22/direito-defesa-lavagem-dinheiro-consiste-ocultar-necessario-crime, acesso em 20.7.2017

O Brasil na imprensa alemã (19/07)

DW

Jornais destacam condenação de Lula, chamando atenção para qualidade das provas contra ex-presidente e levantando questionamentos sobre as intenções políticas no combate à corrupção no Brasil.

Juiz Sérgio Moro Sérgio Moro: “super-heróis não servem para juiz”, diz jornal “Der Tagesspiegel”

Die Zeit – O grande show da corrupção, 14/07/2017

Para começar falando na parte mais clara de toda esta confusão política: na verdade, este processo contra Lula foi bastante construído. (…) Há declarações incriminatórias contra ele, mas também há muita coisa que o inocenta, e sequer um único documento que mostre o ex-presidente como proprietário do apartamento reformado.

(…)

O problema é que o combate à corrupção se mistura de forma demasiadamente óbvia com intenções políticas. Lula é, apesar de seus 71 anos, o candidato de seu Partido dos Trabalhadores para as eleições presidenciais de 2018. Nas atuais pesquisas, ele se encontra claramente à frente de todos os outros candidatos, e é considerado como um excepcional talento político – e demagógico.

Este é um cenário de horror para os partidos conservadores e liberais do país, os quais depuseram a presidente Dilma Rousseff em 2016, em um sensacional jogo de intrigas políticas.

(…)

E este é o problema para a democracia brasileira: a nova frente implacável contra a corrupção, que poderia significar um grande passo adiante para a democracia no Brasil, tem sido há muito vista como um mero show político. Os apoiadores de Lula querem que o “grupo criminoso” em torno do atual presidente Temer vá para a cadeia, os conservadores querem a mesma coisa para Lula, mas não conseguem chegar a um determinador comum.

Süddeutsche Zeitung – Caçador de corruptos brasileiro pega sua maior presa, 14/07/2017

Com seus ternos sempre escuros, gravata fina e olhar ameaçador, ele poderia passar por um James Bond brasileiro. Sua ascensão ao estrelato começou quando assumiu em 2015, no Tribunal Federal de Curitiba, a Operação Lava Jato, que agora é a maior campanha anticorrupção na história do Brasil. Moro se colocou, assim, à frente de uma jovem geração de juristas que organizaram algo até então algo impensável no país: eles lançaram investigações sérias contra os empresários mais ricos e os políticos mais poderosos, Moro os condenou em série a longas penas de prisão. Assim, balançou não só um sistema bem estabelecido, mas todo o aparelho do Estado. Também porque ele ofereceu repetidamente aos condenados perdão em troca de denúncias, mantendo ativa a onda de investigações. Agora ele chegou aonde sempre quis, segundo seus críticos. No prêmio principal: o ex-presidente Lula.

A controvérsia sobre esta decisão não envolve apenas a questão da validade das provas, mas o modo de trabalho de Moro. Uma vez, ele determinou que Lula fosse levado de casa por 200 policiais para um interrogatório. A televisão estava informada. Pouco tempo depois, divulgou para a imprensa uma conversa privada grampeada entre Lula e sua sucessora, Dilma Rousseff. Isso foi constrangedor para ambos, mas fortaleceu todos aqueles que sempre haviam acusado Moro de promover uma caça às bruxas. O juiz se sentiu obrigado a ressaltar em sua sentença que a condenação de Lula não lhe traz satisfação pessoal. No máximo, metade dos brasileiros acredita nele.

Der Tagesspiegel – Golpe de Estado disfarçado, 16/07/2017

Ele quer ser julgado pelo povo, não por um tribunal, afirmou Lula a seus seguidores. Foi quando o juiz Sérgio Moro condenou o ex-presidente brasileiro a nove anos e meio de prisão, apesar das provas ralas. Assim, Moro confirmou aquilo do qual muitos o acusam há muito tempo: que ele decide menos por critérios jurídicos do que por critérios políticos. Em caso de dúvida, contra a esquerda.

No processo para Lula, entretanto, muito mais está em jogo. Porque, se a sentença de Moro for confirmada em instância superior, Lula não poderá concorrer novamente à presidência em 2018. Dessa forma, o sutil golpe de Estado da direita no Brasil estaria completo. Para ela, a reeleição de Lula no próximo ano seria um cenário de pesadelo. E o fato de o político de 71 anos estar na liderança em todas as pesquisas, como candidato de seu Partido dos Trabalhadores, faz o alarme tocar.

Só isso pode explicar o fato de o juiz Moro ter ficado tão obcecado pela condenação de Lula. O processo em questão apurou se uma empresa de construção reformou um apartamento de Lula em troca de favorecimento para obtenção de contratos para o grupo. Lula negou que fosse o dono do apartamento, e embora a questão da propriedade não tenha sido esclarecida totalmente, Moro o condenou.

Assim, Moro se tornou o super-herói da classe alta de direita no Brasil. Entretanto, super-heróis talvez sirvam para bons vingadores, mas não para bons juízes.

MD/ots

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Defesa de Lula vai ao TRF4 contra indeferimento de provas

A defesa do ex-Presidente Luiz Inácio Lula da Silva entrou ontem (1/6/2017) com pedido de habeas corpus contra ato ilegal do Juízo da 13ª Vara Criminal Federal de Curitiba que, arbitrariamente, indeferiu a produção de provas requeridas na fase do art. 402 do CPP, nos autos da Ação Penal nº 5046512-94.2016.4.04.7000/PR (caso do “triplex”). A negativa ocorre a despeito de o próprio juiz haver admitido a existência de controvérsias surgidas na instrução.

Tal decisão caracteriza constrangimento ilegal imposto a Lula, uma vez que a necessidade da produção das últimas diligências foi devidamente demonstrada pela defesa em 11/5/2017, ao ser evidenciado que a necessidade daqueles requerimentos se originou de fatos e/ou circunstâncias surgidos no curso da referida instrução. Não obstante, em 15/5/2017, o Juízo indeferiu sem fundamentação razoável ou suficiente.

É inaceitável que o Juízo restrinja a defesa, sob a alegação de que já “ouviu muitos depoimentos sobre o apartamento triplex e sobre a reforma dele, não sendo necessários novos a esse respeito”, manifestação incompatível com o sistema processual pátrio e com a garantia da ampla defesa.

A produção de prova pertinente e utilitária por quem se vê acusado em processo criminal estratifica o mais fundamental e inegável direito à defesa, ao contraditório e ao devido processo legal, entre nós constitucionalmente assegurado.

Registra-se que a tramitação da referida ação ocorreu com manifesto atropelo e com a prática de diversas ilegalidades, tais como (i) o recebimento de denúncia inepta e despida de justa causa; (ii) o indeferimento de provas e diligências pleiteadas na resposta à acusação; (iii) o indeferimento de diligências e perguntas realizadas em audiências de instrução; e (iv) a parcialidade do Juízo; (v) a inobservância da garantia da disparidade de armas ao longo da instrução, além do exíguo tempo dado à defesatécnica e à autodefesa para se examinarem  documentos oferecidos pela parte adversa minutos antes do interrogatório.

A defesa de Lula pede a oitiva de novas testemunhas, a apresentação de documentos e a realização de prova pericial – esta última para demonstrar que nenhum valor proveniente dos três contratos indicados na denúncia, firmados entre a Petrobras e a OAS, serviram para beneficiar Lula direta ou indiretamente.

Cristiano Zanin Martins

Kennedy Alencar: ação política de Moro dá razão a Lula

Do jornalista Kennedy Alencar, um raro oásis de equilíbrio na grande mídia, em seu comentário no  “Jornal da CBN”:

Previsto para amanhã, em Curitiba, o depoimento do ex-presidente Lula ao juiz federal Sergio Moro tem sido cercado por luta política. O caso ilustra a confusão de papéis vivida por integrantes do Ministério Público e do Judiciário em relação aos políticos.

Não cabe a um juiz divulgar vídeo nas redes sociais, como fez Moro, dizendo quem deve ou não comparecer a manifestações políticas.

Quando age assim, ele dá razão aos que o criticam por incorporar o papel de líder de um lado – no caso, dos apoiadores da Lava Jato. Juiz não deve ter atuação política, mas ser e parecer imparcial. Um magistrado não pode ser político porque ele tem uma caneta na mão que manda prender e manda soltar. Detém um poder tremendo.

Já o ex-presidente Lula é um político e tem direito de agir como tal. Deve dar explicações à Justiça como qualquer cidadão, mas tem o direito de apontar perseguição política se considerar que isso está acontecendo.

O pedido de adiamento do depoimento faz sentido diante de uma quantidade enorme de novos documentos que foram incluídos no processo. A tese do Ministério Público é que dinheiro de propina da Petrobras irrigou as finanças pessoais de Lula, inclusive no caso do apartamento do Guarujá.

Ora, recentemente, o ministro Gilmar Mendes decidiu que a Polícia Federal não poderia interrogar o senador Aécio Neves apresentando documentos ou provas que ele desconhecesse. No caso de Lula, será difícil a defesa ter ciência de tudo o que consta desses documentos da Petrobras.

Não é boa a imagem em que um juiz aparece como boxeador de uma luta, retrato feito por uma revista semanal a respeito de depoimento de Lula. Quando envereda pela política, Moro enfraquece a Lava Jato e fortalece Lula, que ganha argumentos a favor do seu ponto de vista.